La palabra en inglés “bug”, que significa “insecto”, es cada vez más conocida entre los usuarios de programas de computadora o aplicaciones móviles, en el entendido de que puede existir algún riesgo con sus datos o dispositivos.

¿Qué es un bug en informática?

Los bugs informáticos son errores o fallas de un programa o sistema que produce resultados inesperados, es decir, que trabaja de una forma para la que no estaba diseñado originalmente.

Aunque en la era digital se ha convertido en un término muy recurrente, este concepto se ha utilizado desde hace más de 140 años. El inventor estadounidense y fundador de General Electric, Thomas Alva Edison describió en sus anotaciones como “bugs” a los problemas técnicos que se le presentaban al desarrollar algún proyecto.

¿Cómo se crea un bug?

La mayoría de los bugs se originan por errores de quienes desarrollan el código de un software o sistema, al diseñar éstos o al no ser compatibles con otros programas o hardware.

¿Cómo afectan los bugs a tu computadora?

Según su origen y las diversas condiciones en las que aparecen, existen varios tipos de bugs que pueden provocar diversas fallas, algunas representan menores riesgos que otras.

Los bugs menores, por ejemplo, un cursor que no se comporta como está previsto, pueden ser incómodos, pero no dañan la información de los programas. Otros pueden provocar que un programa se bloquee o deje de responder a los comandos deseados, lo que obliga al usuario a reiniciar el programa, perdiendo todo el trabajo que no haya guardado con anterioridad.

Sin embargo, existen bugs que generan brechas de seguridad. Estas vulnerabilidades pueden ser aprovechados por delincuentes cibernéticos para vulnerar la seguridad de programas o sistemas, para acceder, obtener información o provocar fallas.

¿Cómo se evitan los bugs?

Para evitar este tipo de errores, programadores e instituciones como el Massachusetts Institute of Technology (MIT) trabajan constantemente en el desarrollo de programas y algoritmos que ayuden a detectar estos bugs.

Además, los desarrolladores realizan un control de calidad exhaustivo mediante versiones de sus programas, llamados beta (beta-testers), que prueban la funcionalidad del código durante cierto tiempo en diversas circunstancias, con el objetivo de detectar la presencia de bugs, antes de que llegue al usuario final.

Incluso, diversas instituciones como el Pentágono, o empresas en todo el mundo han convocado a hackers para explorar sus sistemas y programas para encontrar posibles vulnerabilidades.

¿Cómo se soluciona un bug?

El proceso para encontrar y eliminar los bugs se llama depuración o debugging. La búsqueda de este tipo de errores comienza tras la primera escritura del código y sigue en las siguientes etapas de desarrollo.

Generalmente los desarrolladores publican “parches” que solucionan los problemas de los bugs detectados y estos se habilitan al actualizar las versiones más recientes de un programa o una aplicación.

Cuando se actualiza una aplicación de un smartphone, en la descripción suelen detallarse los cambios de la nueva versión y entre estos, casi siempre se menciona la corrección de algún error, o mejora, y en su mayoría se trata básicamente de la eliminación de bugs en estos programas.