Las Vegas.- Los vehículos 100% autónomos aún no están entre nosotros, pero la industria automotriz prevé este tipo de tecnologías llegarán de lleno en la próxima década y poco a poco estamos viendo la evidencia de que su llegada no se detendrá.

Este lunes, la automotriz japonesa Toyota anunció en el CES, la feria anual de innovación tecnológica de Las Vegas, que a partir del 2020 empezará a probar su nuevo vehículo eléctrico autónomo, el e-Pallette, que quiere que las compañías usen para transportar empleados o que funcionen como un vehículo para la entrega de paquetería o alimentos. 

La compañía china Byton anunció el lanzamiento de un vehículo eléctrico que en futuro será 100% autónomo; la misión de la compañía es que los conductores aprovechen el tiempo que pasamos en los autos en otras actividades. De acuerdo con Carsten Breitfeld, CEO y cofundador de Byton, los seres humanos pasamos 1,800 millones de horas en nuestros vehículos todos los días atorados en el tráfico y ese tiempo nunca nos será devuelto. 

La promesa de los fabricantes de autos es que en un futuro las máquinas harán todo el trabajo por nosotros y cuando nos subamos al auto podremos ver una película, jugar un videojuego, leer o hacer otras actividades que nos mantengan productivos. Imagine que en el traslado a su oficina puede adelantar algunos de los pendientes del día y después pueda pasar más tiempo con su familias o amigos. 

Para llegar a este punto aún falta camino por recorrer. La industria de la tecnología aún no ha alcanzado un consenso sobre cómo deberían funcionar los vehículos autónomos. Algunos han planteado la posibilidad de que las ciudades implementen redes de vehículos autónomos y que contratemos un servicio de movilidad en el cual nosotros podamos subirnos a un auto cuando lo necesitemos, sin la necesidad de comprar el vehículo. Este concepto abriría nuevas interrogantes sobre dónde almacenaríamos todos estos vehículos cuando no estén siendo utilizados o incluso quién sería el responsable de limpiar estos vehículos. 

Con la llegada de las redes de telecomunicaciones 5G, la industria automotriz quiere que los autos estén conectados a una red central y que la infraestructura de las ciudades —los sensores en la calle, los semáforos y las cámaras de velocidad— se comunique con todos los autos que circulan sobre una carretera y eso ayude a mejorar el tráfico de las grandes urbes. 

Mark Ableson, vicepresidente de estrategia global de General Motors, considera que con los vehículos autónomos “mejoraremos el tráfico de las ciudades” y aunque probablemente no lleguemos a nuestro destino más rápido tendremos la certeza de que llegaremos. La implementación de tecnología 5G en los vehículos permitirá que los autos estén siempre conectados a esta red y que también podamos conectarnos a una plataforma de streaming para escuchar música o ponernos al corriente en su serie favorita. 

Seguridad y protección

La industria automotriz lleva años implementando sistemas de ayuda para los vehículos que ayuden a mejorar la seguridad de sus pasajeros. Desde la instalación de cámaras exteriores que nos ayudan a evitar un choque hasta los sistemas para ayudarnos a estacionar un vehículo, este tipo de tecnologías ha sido diseñada para que todavía haya un humano detrás del volante y que éste pueda intervenir en caso de un peligro de percance. Para Cristoph Von Hugo, jefe de seguridad de Mercedes Benz, la ventaja de los sistemas autónomos es que las computadoras nunca se emborracharán o se quedarán dormidas mientras conducen un vehículo. Lo que los autos autónomos prometen es que nuestras calles se volverán más seguras y evitarán las miles de muertes que ocurren anualmente. 

Aquí surge otra interrogante sobre qué pasará cuando un tercero tome el control de un auto y cómo se protegerá a los usuarios de los hackers que quieran provocar un accidente premeditado. Para los ejecutivos de Byton, los nuevos sistemas de sus vehículos se actualizarán constantemente para no sólo evitar que se deprecien con mayor velocidad, sino que los autos puedan mantenerse protegidos ante este tipo de amenazas y esto también implicará que los fabricantes también deben presentar mejoras constantes para los autos. 

La industria de los seguros también ha planteado la pregunta sobre quién tendrá la culpa en los percances con los vehículos autónomos. Si la computadora no comete errores y los accidentes se dan en 90% por un error humano, entonces ¿los conductores humanos tendrán siempre la culpa de los accidentes o podremos culpar a las máquinas?

Estas preguntas aún no se han resuelto y son cuestiones a las que nos enfrentaremos en la medida en que adoptemos estas nuevas tecnologías de transportación. La industria automotriz no será la única que se tendrá que adaptar a la llegada de estos nuevos desarrollos y es probable que todavía no se haya llegado a un consenso sobre cómo deberían funcionar estas tecnologías en las calles de las ciudades. 

Durante el CES, la feria de tecnología más grande del planeta, por las calles de Las Vegas desfilarán algunos de los prototipos de vehículos autónomos que la industria desarrolla para que podamos ver su potencial. Una cosa que sí es segura es que pronto empezaremos a ver estas tecnologías en las calles y será cuestión de adaptarnos para sacarles el mayor provecho. La premisa de que los vehículos autónomos nos podrán llevar de un destino a otro y nos permitirán hacer otras actividades sin la necesidad de desgastarnos ante el tráfico urbano es uno de los grandes alicientes para que adoptemos estas nuevas tecnologías, pero todavía nos falta un largo y sinuoso camino por recorrer. 

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