La desconfianza y la ira imperan en las redes sociales de las personas que viven en América Latina. Estas emociones superan por mucho a la alegría, la compasión e incluso a la sorpresa entre la población de la región, de acuerdo con el sondeo El coronavirus y el estado emocional en Latinoamérica  elaborado por Agora Public Affairs & Strategic Communications.

Mientras que 23% de los latinoamericanos expresan desconfianza a través de sus redes sociales y 20% manifiesta ira, apenas 15% expresa alegría. Las demás emociones asentadas van de la compasión (8%), la ansiedad (8%) y la sorpresa (7%), a la decepción (6%), el miedo (6%), el odio (5%) y la tristeza (3 por ciento).  

De acuerdo con el sondeo, que está basado en el análisis de las publicaciones públicas sobre el COVID-19 de los usuarios de Twitter, Facebook, Instagram y blogs en Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú entre el 23 y el 30 de marzo, antes de la pandemia la desconfianza era la emoción “reinante” en la región. “El coronavirus potencia esta situación y la gente en las redes sociales desconfía tanto de las medidas tomadas por los gobiernos como de la evolución de la situación económica en sus países”, refiere el sondeo.

A la desconfianza en las medidas de los gobernantes y la situación económica, se añade la ira en contra tanto de las medidas económicas de los gobiernos como de las personas que no respetan las restricciones de aislamiento social. 

A diferencia de los demás países analizados, las redes sociales de los mexicanos reflejan más ira ante el entorno que se ha ido formando alrededor del coronavirus, mientras que la desconfianza pasa a segundo término. No obstante, los hashtags más usados en el país incluyen la recomendación gubernamental #NoSalgasdeTuCasa, así como #MexicoSaludable e #InformaciónImportante.

“En este contexto coyuntural para la humanidad, las emociones juegan un papel fundamental en el comportamiento de las personas, quienes a su vez las transmiten en redes sociales a manera de catarsis. No es sorprendente que en países como México, Brasil, Colombia, Chile, Perú y Argentina sean la desconfianza y la ira las expresiones más generalizadas, en contraste con países europeos o del primer mundo, donde la confianza y la certeza predominan”, comenta Loreley Maldonado, presidenta y socia de Ágora México.

El sondeo realizado por Ágora México confirma lo que reveló el estudio “¿Cómo nos informamos y reaccionamos sobre el coronavirus (Covid-19) los mexicanos?”, elaborado por Comunicación Política Aplicada, mediante 885 cuestionarios telefónicos y por internet a una población de un rango de edad de 14 a 90 años, en los 32 estados de la República. Según este reporte, la inquietud y la ansiedad dominan el estado emocional de los mexicanos frente al coronavirus Covid-19.   

América Latina apoya cuarentena total

El sondeo también analiza el apoyo de los usuarios de redes sociales ante la medida de mitigación de la pandemia que más han usado los gobiernos de todo el mundo, el aislamiento social, ya sea total o parcial, teniendo en cuenta su impacto en la economía. En este sentido, en América Latina, “las personas están mayoritariamente a favor de la cuarentena total como medida de control de la expansión de la pandemia”, según el documento. 

En México, hasta 99% de los usuarios de redes sociales analizados están de acuerdo en que se apliquen medidas de aislamiento total como forma de detener la pandemia. Esto sucede también en prácticamente todos los países de la región analizados, a excepción de Brasil, en donde la aceptación de estas medidas baja a 94%, en un contexto en el que el presidente de aquel país, Jair Bolsonaro, ha rechazado la opción de imponer restricciones a la vida pública de las ciudades.

Los gobiernos de la región están en una situación compleja, llena de desafíos y oportunidades. Los líderes de los gobiernos de nuestra región (también a nivel global) han decidido liderar el manejo de la crisis. Es clave destacar que el éxito o fracaso de este liderazgo dependerá de dos factores: de cómo salgamos de la pandemia y de cómo enfrenten los gobiernos la situación económica futura”, refiere el reporte.