La resaca decembrina le dejó más cosas al bitcoin que la volatilidad a la baja de las primeras semanas de 2018. Wells Fargo incluso vinculó a la explosión de la burbuja de bitcoin con la caída de los mercados de principios del mes y varias plataformas han dejado de aceptar estos activos virtuales como forma de pago, aun cuando aceptan otras criptomonedas. Pero no todo está perdido para esta red p2p, que sigue siendo por la que más dinero circula.

Las primeras líneas del whitepaper firmado por Satoshi Nakamoto sobre bitcoin dan cuenta del uso para el que su autor creó esta criptodivisa: los pagos entre pares mediante un sistema que prescinda de instituciones bancarias y financieras. En sus inicios, el bitcoin ciertamente funcionó como un medio de pago efectivo para realizar compras de bienes digitales, servicios y productos físicos sin necesidad de intermediarios, pero en los últimos años, su función como método de pago ha sido relegada a un segundo plano para cederle paso a la especulación.

Para establecer una diferencia entre el uso especulativo y el uso del bitcoin como medio de pago es preciso distinguir aquellas operaciones que funcionan de manera paralela a la red de bitcoin de las que se realizan dentro de la red. Los exchanges, por ejemplo, permiten que los participantes realicen operaciones en sistemas externos a la red que no se registran en ella, en ellos se compran y venden criptomonedas y no es sino hasta que el usuario retira su dinero de la red que la transacción dentro de la red de blockchain es confirmada.   

Un negocio, por su parte, puede habilitar la opción de aceptar bitcoins como forma de pago, para lo que solo tenía que abrir un nodo en la red para ofrecer este servicio. Además de los exchanges como centros de trading, también hay brókers que ofrecen productos financieros como los futuros de bitcoin, los fondos de inversión privados y los próximos a aparecer ETF de bitcoin, los cuales ofrecen la posibilidad de invertir a favor o en contra de la criptomoneda y obtener ganancias en el corto plazo.

De acuerdo con José Rodríguez, vicepresidente del exchange de criptomonedas Bitso, tan sólo en un día de enero, el volumen de transacciones de bitcoin de todos los sitios de intercambio de criptomonedas alcanzó los 24,000 millones de dólares. Mientras que la red bitcoin, en su punto más alto, el 11 de diciembre del 2017, apenas alcanzó 5,760 millones de dólares, lo que si bien supone un incremento de más de 2,000% contra un año antes, también hace evidente que los tradings superan por mucho el número de operaciones de comercio electrónico que se realizan con esta criptomoneda.

Este número de operaciones también hizo del conocimiento público el hecho de que la red de bitcoin requería de implementaciones constantes de escalabilidad que habían estado siendo discutidas y postergadas durante casi todo el 2017. Se rumoreó incluso que dichas discusiones llevarían a una fractura de la red de bitcoin a mediados de noviembre, cosa que no sucedió al mismo tiempo que muchos exchanges, librerías y servicios de administración de cajeros automáticos de bitcoin comenzaron a implementar SegWit.

El aumento de 1 a 2.1 Mb en el espacio de los bloques en los que se almacena la información y la reducción de las comisiones que supuso la implementación de SegWit en la red de bitcoin  o el fork que Bitcoin Cash introdujo al replicar la red de bitcoin pero aumentando la capacidad de los bloques hasta 8 Mb son algunas de las medidas que se han tomado para mejorar el desempeño de la red.

También existe Lighting Network, una implementación creada por los equipos de investigación de la francesa ACINQ, la neozelandesa Lightning Labs y la australiana Blockstream que promete ser la solución a los problemas de alto costo y retraso de la red bitcoin, al crear una red p2p paralela entre dos participantes de la red de bitcoin, lo que permitiría realizar una transacción sin la necesidad de que esta se confirme en la red principal.

Pero hasta el momento, el número de transacciones que aun esperan ser confirmadas no ha bajado de 5,000 en casi 60 días y en algunos momentos del 2017, hubo más de 150,000.

Tal vez esta sea la razón de que mientras que al mismo tiempo que, durante diciembre pasado, el número de nuevos participantes de la red de bitcoin se incrementaba para alcanzar entre 100,000 y 1 millones por día en cada plataforma, Mercado Pago, la plataforma de pagos electrónicos propiedad de Mercado Libre, dejaba de ofrecer la posibilidad de pagar por un producto o un servicio usando bitcoins, después de que esta opción estuvo abierta por alrededor de año y medio.

El precio del bitcoin y la congestión de la red también conllevan un problema en el costo de la comisión que se cobra por cada transacción. Cabe destacar que, entre el 2008 y 2017, el monto de estas comisiones no había superado el dólar por transacción y en diciembre de este mismo año, en algunas jornadas el costo promedio por transacción llegó a estar por encima de los 50 dólares por transferencia y en algunos casos la comisión representaba hasta 50% de la transacción.

De acuerdo con Raúl Cordero, consultor en E-Commerce, para los comercios electrónicos o las plataformas de medios de pago no resulta viable aceptar bitcoins debido a que la volatilidad que presenta la moneda y la inestabilidad de su infraestructura no permiten elaborar previsiones financieras de largo plazo, sobre todo si se considera que han existido transferencias en las que el valor de la criptomoneda cambió sin que esta hubiera sido confirmada, lo que abre un problema para un comerciante.

No obstante, para Raúl, otro de las causas de que el uso de bitcoin no se haya generalizado en el comercio electrónico de México es que las empresas no han encontrado una forma sencilla de acercar esta tecnología a las personas. “Aun son demasiados pasos los que lleva adquirir criptomonedas y luego comprar con ellas. Ningún servicio ha ofrecido una manera rápida de adquirir productos y la experiencia del comprador es muy importante”, dijo Raúl.

El costo por transferencia, la capacidad de la red, la duración de las transacciones, la experiencia de los usuarios y la evolución de esta tecnología son aspectos que es necesario considerar al hablar de criptoactivos y al usarlos, ya sea para especular con su precio o para adquirir algún bien. Para José Rodríguez, el que bitcoin se haya convertido en un bien especulativo no representa tantos problemas para el ecosistema de las criptomonedas como medios de pago.

“Lo más probable es que las personas comiencen a buscar otras criptomonedas como una manera de realizar pagos, porque esto no va a detener este tipo de economía que muchas personas ya estamos usando en nuestra vida cotidiana”, dijo el vicepresidente de Bitso.

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