Miami. El congelamiento de dos iniciativas de ley contra la piratería en internet luego de una protesta que oscureció la red con un masivo apagón el miércoles pasado constituye sólo el primer episodio de lo que parece será una prolongada batalla.

Mientras el debate de las propuestas de ley para Detener la Piratería en Línea (SOPA) y de Protección a la Información Personal (PIPA) fue pospuesto, otra polémica iniciativa, está a nivel de acuerdo internacional, amenaza también con limitar la apertura y libertad de internet.

El Acuerdo Comercial Antipiratería (ACTA) es una propuesta multinacional para establecer estándares internacionales que protegen la propiedad intelectual.

El acuerdo establecería un marco legal para que los países firmantes en forma voluntaria creen un nuevo organismo internacional especializado, fuera de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual de Naciones Unidas.

La propuesta, que se ha abierto paso desde 2008 y ha sido firmada ya por Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Marruecos, Corea del Sur, Singapur y Nueva Zelanda, volverá seguramente a confrontar a los que promovieron a SOPA y PIA contra quienes se opusieron a las iniciativas.

La batalla se da entre quienes buscan proteger los derechos de autor, representados principalmente por la industria del cine, la música, la farmacéutica y otras, contra millones de usuarios de la red y cientos de compañías que les prestan servicios, incluyendo a Google, Facebook y Yahoo.

De acuerdo con La Quadrature du Net, un grupo francés que promueve los derechos y libertades de los ciudadanos en internet, el ACTA es más ofensiva contra el intercambio de conocimientos en la red que las iniciativas de ley estadounidenses PIPA y SOPA.

El grupo sostiene que el ACTA tiene como objetivo la imposición de nuevas sanciones penales y de censura en internet orientadas a proteger los derechos de autor.

Hasta ahora, la gran mayoría de los intentos de controlar internet han provenido de grandes firmas con intereses comerciales, con el objetivo principal de combatir la piratería.

La Quadrature du Net advierte que ahora, luego de que internet ha sido clave para organizar protestas que han motivado revoluciones y derribado gobiernos, existe el deseo político de frenar el poderío de la red.

La motivación ahora ya no estaría basada en el lucro y el interés comercial, sino en el temor al poder público que como se ha atestiguado puede surgir rápidamente en internet.

La semana pasada el mundo fue testigo de ello, con el apagón de unos 7.000 sitios encabezado por la enciclopedia Wikipedia, Reddit y otros portales, incluyendo a Google, la firma más grande en la red que colocó un sello negro de censura en su página principal.

La acción provocó que el mismo miércoles más de media docena de congresistas retiraran su apoyo a las iniciativas SOPA y PIPA y motivaran que los legisladores que las promueven emitieran comunicados prometiendo buscar nuevas formas que dejen conforme a ambas partes.