Las redes sociales han abierto todo un espectro de las comunicaciones que no conocíamos hasta su aparición. Hoy en día, es más común enviar un mensaje a una persona a través de Facebook y Twitter que hablar por teléfono; también suele ser cada vez más recurrente que nos enteremos de noticias importantes de amigos y familiares a través de las redes sociales en lugar de esperar a estar frente a ellos para establecer una comunicación más cercana.

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Las redes sociales están modificando entonces la forma en la que nos comunicamos, pero también cómo vivimos. Las redes sociales son la cocaína del mundo de las comunicaciones , explicó el periodista estadounidense Jerry Davich, en el Chicago Tribune. Al igual que con otras sustancias adictivas, como el alcohol, el tabaco o la cocaína misma, los adictos a las redes sociales suelen afirmar que su consumo de estas plataformas está bajo control: Yo puedo dejarlas cuando quiera .

Pero, como afirma Davich, con las redes sociales ocurre lo mismo que prácticamente con cualquier sustancia adictiva: con la cocaína lo que se busca es el próximo golpe; con las redes sociales, el próximo click. Incluso, se ha hablado de que existe una predisposición genética en algunas personas a caer en la adicción a las redes sociales. De acuerdo con información de Los Angeles Times, algunos investigadores han descubierto que las diferencias genéticas representaban entre un cuarto y un tercio de las diferencias individuales en cuanto al tiempo que pasamos en Facebook.

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No importa si tu problema es genético o de conducta, estos son seis pasos para librarte de tu adicción a las redes sociales:

1. Date cuenta de que no las necesitas

Uno de los mitos que giran en torno al desarrollo y uso de las redes sociales es que tu trabajo sólo es reconocido cuando tus seguidores y amigos en Facebook, Twitter y Instagram te felicitan por él. Mientras más alcance tenga una de tus publicaciones en cualquiera de estas redes sociales, mayores posibilidades tienes de éxito. De acuerdo con el profesor de Ciencias de la Computación de la Universidad de Georgetown, Cal Newport, esta creencia es falsa. Un buen trabajo es reconocido incluso si no tuiteas sobre él; un mal trabajo es ignorado, incluso si lo compartes en miles de tuits .

Según el artículo de The Fast Company, un buen ejemplo de este fenómeno es el actor Brian Colonna, director de Arte y propietario de la Compañía de Teatro Buntport. Colona administra las cuentas de redes sociales de su compañía, en donde publica sobre todo información sobre los espectáculos que presenta. El actor no utiliza las redes sociales para promoverse a sí mismo como actor o para leer las actualizaciones de perfil de sus contactos. Esta actitud, explica Colonna, le ha impedido mantenerse informado de los eventos y fiestas que sus amigos anuncian en Internet. Pero esto no ha sido un impedimento para él, ya que también este hábito lo ha obligado a mantener un contacto mucho más frecuente con sus amigos y familiares.

2. Contempla los beneficios de estar desconectado

Desconectarse por muy poco tiempo de las redes sociales puede tener muchos beneficios. Al menos ésta es la opinión de Sanam Hafeez, de la Universidad de Columbia. "Estar desconectado durante un mes le otorga tiempo al cerebro para crear nuevos caminos neurales, lo que significa que nuevos comportamientos y rutinas comienzan a reemplazar a los antiguos , explica Hafeez. Sin embargo, esto también ocurre en sentido contrario. Si todos los días, cuando te levantas, lo primero que haces es revisar tu perfil de Facebook, lo más probable es que estés creando un nuevo hábito y no uno de los mejores.

Siguiendo a The Fast Company, es difícil imaginarnos un mundo sin redes sociales. El número de seguidores de nuestras cuentas de Facebook, Twitter, Snapchat o Instagram, además de los likes forman cada vez más parte del valor que ostenta una persona. Sin embargo, las noticias falsas o las fotos de comida que aparecen en tu newsfeed pueden ser efectivos distractores e incluso, un riesgo para tu salud mental, como indica una investigación Morten Tromholt, de la Universidad de Copenhague: Descansar de Facebook tiene efectos positivos en dos ámbitos de nuestro bienestar: nuestra satisfacción de vida se incrementa y nuestras emociones se vuelven más positiva . Para Cal Newport esto se resolvería si las personas se dieran cuenta de que tienen mejores formas de pasar el tiempo que mover su dedo de arriba a abajo frente a una pantalla.

3. Borra las aplicaciones de tu celular

Para Newport, las aplicaciones que utilizan las redes sociales están diseñadas para ser fuertemente adictivas y más si estamos hablando de tu teléfono celular, que está a tu disposición las 24 horas del día. De acuerdo con el profesor de la Universidad de Georgetown, basta con eliminar las aplicaciones de las redes sociales de tu smartphone para descartar sucumbir a la tentación de revisarlas. Y si las utilizas para tu trabajo, recuerda que todavía podrás acceder a ellas desde tu computadora personal.

Algo que destaca Newport cuando una persona realiza este experimento para controlar su acceso a redes sociales, la mayoría de las veces se da cuenta de que en realidad casi nunca entraba a éstas a través de su computadora personal. El hecho de que (las redes sociales) no estén disponibles de inmediato es suficiente para evitar que nos molesten con tanta frecuencia.

4. Fija algunas reglas básicas

Ahora que si trabajas en un sector que depende del uso de las redes sociales, lo más recomendable es que establezcas límites que satisfagan tus labores y tus intereses personales. Para la autora del libro The Inefficiency Assassin: Time Management Tactics for Working Smarter, Not Harder, Helen Segura, es necesario que determinemos un momento del día para realizar las tareas que impliquen acceder a las redes sociales. Si descubres que puedes producir la misma cantidad de ingresos con sólo pasar 1 hora al día en las redes sociales, en lugar de 6 horas al día, entonces puedes utilizar esto como motivación: ¿En qué otra cosa puedo usar mi tiempo , explica Segura.

5. Sé creativo

En estos momentos en los que la tecnología ha recorrido el mundo a una velocidad vertiginosa, existen trabajos que obligan a las personas a estar conectadas a una o varias redes sociales para conseguir sus objetivos. De acuerdo con The Fast Company, debes ser creativo a la hora de encontrar soluciones para no estar pegado a tu smartphone todo el tiempo.

El fundador de DotComSEO, compañía de marketing digital, Max Soni, sólo tiene instalada la aplicación Facebook Messenger para comunicarse con los contactos que ha hecho en esta red social, lo que evita que pueda acceder a otras herramientas de la plataforma que lo harían perder una buena cantidad de tiempo. Por su parte, el actor y fundador de la Compañía de Teatro Buntport dijo que limitaba el uso de las redes sociales a cuestiones que tuvieran que ver exclusivamente con su compañía. Además de que tiene amigos que han establecido es un lugar libre de redes sociales.

6. Hazlo poco a poco

De acuerdo con The Fast Company, lo más probable es que tengas que abandonar gradualmente el uso recurrente que haces de las redes sociales. En principio deberás limitar tu acceso a Facebook a ciertos momentos del día: cada hora, cada dos horas. Poco a poco te darás cuenta de que te resulta menos necesario voltear a ver tu celular tan a menudo, hasta que dejes de utilizar por completo estas plataformas si no es con un objetivo específico: comunicarte con alguien más o llevar a cabo tareas encomendadas por tu empleador. No olvides comunicarle tu decisión a la gente que te rodea para que se conviertan en un apoyo y no en un obstáculo.

Si ya lo intentaste todo y de plano no puedes alejarte ni siquiera por unos minutos de tu perfil de Facebook o Twitter, existen otras opciones. Freedom y Anti-Social son aplicaciones para tu smartphone que funcionan como obstáculos para acceder a tus redes sociales y páginas de Internet. Sólo tienes que elegir las aplicaciones y páginas que te causen más distracciones y estos útiles ayudantes te impedirán que accedas a ellas.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx