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De Guindos: guerra podría desencadenar tensiones en el sistema financiero
La guerra en Medio Oriente supone una amenaza para la estabilidad financiera, dijo Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, advirtiendo que podría desencadenar una “tensión sistémica” en los mercados.

Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo. Foto: Reuters
La guerra en Medio Oriente supone una amenaza para la estabilidad financiera, dijo ayer 26 de marzo, Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), advirtiendo que podría desencadenar una “tensión sistémica” en los mercados.
La agitación desatada por la guerra llega en un momento de creciente preocupación por una burbuja en las acciones tecnológicas impulsada por la euforia en torno a la Inteligencia Artificial, así como por la salud del sector del crédito privado.
“Este conflicto podría desencadenar el desmantelamiento de vulnerabilidades interconectadas y causar estrés sistémico”, expresó de Guindos en un discurso pronunciado en Tallin, capital de Estonia.
“Esto amenaza con descarrilar el sentimiento del mercado en un momento en que las valoraciones de los activos son altas”, mencionó, y agregó que también podría estar “amplificando la tensión en el sector financiero no bancario”.
De Guindos añadió que “hasta ahora los efectos indirectos en el sector financiero de la zona euro se han mantenido contenidos”.
Los mercados se han visto sacudidos por la guerra en Medio Oriente, desencadenada el mes pasado, con caída de las bolsas y subida de los precios del petróleo y el gas.
Irán ha declarado cerrado el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital por la que normalmente se transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas del mundo, al tráfico marítimo de los países que considera aliados de Estados Unidos e Israel.
Tras advertir de “repercusiones de gran alcance para la economía mundial”, De Guindos afirmó que la economía “se enfrenta a una crisis de oferta”.
Christine Lagarde, presidenta del BCE, afirmó que existen razones para pensar que cualquier impacto inflacionario sería menos intenso que el ocurrido en el 2022.
