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Fintech, en etapa de consolidación e integración con la banca
De las financieras tecnológicas locales 80% colabora con entidades financieras; la tasa de mortandad es de 5%.

La captación de capital dejó de ser el eje central y fue reemplazada por la eficiencia operativa. En este escenario, 77% de las fintech ya ha adoptado Inteligencia Artificial.
El ecosistema fintech mexicano al 2026 se compone de 795 empresas en operación, lo que representa un crecimiento anual de 1.8% respecto al 2025.
Aunque el avance es moderado, el sector entró en una etapa de consolidación y de mayor colaboración con la banca tradicional como proveedor de infraestructura, de acuerdo con el “Finnovista Fintech Radar 2026”, presentado este martes por Finnosummit.
El sector muestra señales claras de madurez: 70% de las fintech supera los cinco años de operación y la tasa de mortalidad anual se mantiene en 5%, niveles bajos para los estándares del emprendimiento tecnológico.
La expansión acelerada dio paso a una etapa centrada en estabilidad, eficiencia y rentabilidad.
“Lo que vemos a partir del 2023 es una fase más de consolidación y competencia. En los años previos el ecosistema venía de una etapa de expansión y escalabilidad. Ahora entramos claramente en una fase de consolidación”, destacó Fermín Bueno, cofundador de Finnovista.
Uno de los cambios estructurales más visibles es la relación con la banca tradicional. De las fintech locales, 80% colabora con instituciones financieras, lo que confirma una integración profunda entre ambos sectores. En número de alianzas destacan BBVA, seguido de Santander, Banorte, Banamex y HSBC, en ese orden.
En este contexto, el reporte señala que el segmento especializado en proveer servicios de tecnología e infraestructura financiera se convirtió en el segundo más grande del ecosistema fintech, solo por detrás del segmento de financiamiento.
“Este ranking también podría coincidir con el de los mayores bancos del país. Es interesante ver cómo los bancos más grandes son también los más colaborativos”, mencionó Bueno.
En este contexto, la prioridad estratégica también cambió. La captación de capital dejó de ser el eje central y fue reemplazada por la eficiencia operativa.
Con este escenario, 77% de las fintech ya ha adoptado Inteligencia Artificial, con impactos reportados en reducción de costos operativos y disminución del fraude.
“Este segmento está impulsado por la fuerte necesidad de automatización y eficiencia en toda la industria, además del avance de la Inteligencia Artificial, que está habilitando múltiples y nuevas soluciones”, señaló Bueno.
El radar anticipa además mayor dinamismo en los segmentos de fintech con servicios a empresas, particularmente en infraestructura tecnológica y gestión financiera empresarial.
Paralelamente, las stablecoins figuran entre las tecnologías con mayor expectativa de crecimiento, especialmente en pagos transfronterizos.
Open Finance: el rezago estructural
En contraste con la consolidación general del ecosistema, el conjunto de tecnologías y procesos de finanzas abiertas (Open Finance) muestra un claro retroceso.
De acuerdo con el documento, el número de empresas locales en esta vertical cayó de 21 en el 2024 a 13 en el 2025, una contracción de 38 por ciento. Es el único segmento que reporta una disminución significativa.
El principal factor es la falta de avances regulatorios. Sin lineamientos claros que obliguen y estandaricen el intercambio de datos, el flujo estructurado de información financiera sigue dependiendo de acuerdos privados.
“En México ha habido importantes desafíos regulatorios que no han dado claridad al sector. Eso ha provocado la salida de varias startups que ofrecían soluciones de Open Finance y que han tenido que abandonar el mercado”, destacó.
Cabe destacar que esta regulación permanece pendiente desde la publicación de la Ley Fintech, en el 2018, la cual estableció un marco general para las finanzas abiertas y fijó un plazo de 24 meses para que las autoridades emitieran las disposiciones secundarias.
A la fecha, dichas reglas solo se han habilitado para las Sociedades de Información Crediticia (SIC) y las Cámaras de Compensación.
“El Open Finance es un desarrollo impresionante, pero complejo y exige una visión estratégica que en México aún no se ha consolidado. Mientras que si se ha dado en Colombia, Chile y especialmente Brasil que lleva cinco o seis años de ventaja”, mencionó Bueno.
Además de la falta de reglas claras para compartir datos de manera estandarizada, persiste un desafío operativo en la integración entre fintech y banca que también complica la ejecución.
Un 70% de las startups identifica la burocracia y la lentitud de las instituciones financieras como el principal obstáculo.
A lo anterior se suma el reto técnico de conectar con sistemas heredados, lo que dificulta los proyectos de integración.

