Lectura 4:00 min
Crecimiento es insuficiente para generar ingresos que solventen el pago de pensiones: IMEF
La erogación anual de pensiones formales representa 6% del PIB, pero para el 2030 alcanzará 9% del producto.

Entre el 2020 y el 2025, la edad mediana pasó de 29 a 32 años, un incremento que se acompañó de una reducción relativa de los grupos de menor edad y de una mayor participación de las personas adultas y adultas mayores en la composición demográfica nacional.
Ante el cambio poblacional, donde hay una menor natalidad y la población envejece, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) aseveró que hoy en día no hay crecimiento suficiente para generar ingresos que puedan solventar el pago de pensiones, una de las grandes presiones del gasto público.
Gabriela Gutiérrez, presidenta del IMEF, indicó que los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) han mostrado que el pago en pensiones y jubilaciones, así como el gasto en subsidios y transferencias –donde se incluyen a las Pensiones del Bienestar– han crecido más que los ingresos públicos.
Los datos de Hacienda mostraron que, entre enero y agosto pasados, los ingresos públicos crecieron 1.3% anual, mientras que el gasto en pensiones 4.5% y el de subsidios en 9.5 por ciento.
“Hoy, la erogación anual de pensiones formales representa 6% del Producto Interno Bruto (PIB), pero para el 2030 alcanzará 9% del PIB. Tan solo este rubro rebasará 4 billones de pesos ese año, lo que significa 40% del total del presupuesto de ingresos para el 2027. Hoy no hay crecimiento para generar suficientes ingresos para solventar tan solo esta obligación futura, sino que se está gastando mucho en programas sociales y proyectos no rentables”, aseveró la Presidenta.
Baja natalidad y envejecimiento
En semanas pasadas, la Encuesta Intercensal, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), confirmó las proyecciones de que la población mexicana se está envejeciendo.
Entre el 2020 y el 2025, la edad mediana pasó de 29 a 32 años, un incremento que se acompañó de una reducción relativa de los grupos de menor edad y de una mayor participación de las personas adultas y adultas mayores en la composición demográfica nacional.
Lo anterior se acompañó por una reducción en la natalidad. Mientras que en el 2020 el promedio de hijas e hijos era de 2.1, el año pasado las mujeres tuvieron alrededor de 1.9 descendientes.
Desperdicio de recursos
La Presidenta del IMEF precisó que el gasto en programas sociales y proyectos con baja rentabilidad son un “desperdicio de recursos” que descuidan la seguridad social actual y la del 2030, por lo que no sorprende el recorte de calificación por parte de HR Ratings de la semana pasada.
“No es que sigamos siendo grado de inversión hoy a la luz de estas degradaciones, lo importante es que dejaremos de serlo antes del 2030 y se nos dificultará más como país financiar las necesidades sociales a finales de esta década", dijo.
En días pasados, la agencia calificadora HR Ratings recortó la calificación de la deuda de México a “BBB” con perspectiva Estable, pero advirtió que hay un deterioro en los principales balances fiscales del país, además de un bajo crecimiento.
Y es que este 2026 México se enfrentó a su segundo año tratando de reducir el déficit fiscal, luego de que en el 2024 llegara a un nivel histórico de 5.8% del PIB. Se espera que al cierre de este año, el gobierno logre un nivel de 4.1%, tras el dato de 4.8% en el que se ubicó al final del 2025.
“Si bien reconocemos el esfuerzo por parte de la Secretaría de Hacienda de contener el déficit del sector público desde el histórico alcanzado en el 2024, lo anterior no ha sido suficiente para reducir el nivel de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) por debajo de 4% del PIB”, señaló.
En tanto, la agencia calificadora proyecta que el déficit fiscal cierre este año en 4.6% del PIB, con lo que se acumularían cinco años consecutivos con déficits por arriba de 4%, lo que evidencia “la rigidez en el nivel de gasto, el cual inclusive crece a un mayor ritmo respecto al incremento en los niveles de recaudación”.
Aunado a lo anterior, otra de las grandes presiones en el gasto público es el servicio de la deuda, que contempla el pago de intereses y otros gastos relacionados con el financiamiento solicitado por el gobierno. Al mes de agosto, el gobierno ha destinado 822,502 millones de pesos al servicio de la deuda, una caída de 3.5% en comparación con el mismo periodo de hace un año.
“Reconocemos el esfuerzo por incrementar el nivel de ingresos, especialmente los tributarios. No obstante, esto necesita estar acompañado de un mayor avance de la actividad económica respecto al observado, con niveles superiores a 2.5% anual, lo que podría ayudar a mitigar las fuertes presiones de gasto por transferencias, subsidios, servicios personales y otros corrientes", añadió HR Ratings.


