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Agentes de IA obligan a sector de pagos a modificar controles contra fraude
El cambio supone preparar la infraestructura para operaciones en las que el consumidor no necesariamente intervenga en cada etapa de la compra.

las tendencias más destacadas en el sector de pagos digitales es el uso de la IA.
La incorporación de agentes de Inteligencia Artificial (IA), herramientas capaces de buscar, comparar y seleccionar productos siguiendo las instrucciones de una persona y que pueden llegar a realizar el pago en su nombre, está llevando a la industria de pagos a modificar sus sistemas de autenticación, autorización y prevención de fraude, de acuerdo con el reporte “Agentic Commerce Report 2026”, elaborado por la firma de pagos Global Payments.
El cambio supone preparar la infraestructura para operaciones en las que el consumidor no necesariamente intervenga en cada etapa de la compra. Un agente puede limitarse a localizar y seleccionar un producto para que la persona autorice la operación, o avanzar hasta ordenar y concretar el pago de forma autónoma.
Entre los consumidores abiertos a utilizar esta tecnología, 74% permitiría que un agente compare precios de manera independiente; 69%, que investigue productos, y 68%, que recopile reseñas, según el reporte. Sin embargo, solo 21% le permitiría completar una transacción de forma autónoma, mientras 59% lo aceptaría únicamente con su aprobación en cada operación.
Para Juan Pablo D'Antiochia, gerente general de empresas para Global Payments en América Latina, la aparición de un nuevo participante en las operaciones obliga a revisar criterios que la industria utilizó durante décadas para identificar actividades sospechosas.
“Hace 20 años, si un usuario se comportaba como un robot, navegaba como un robot y realizaba transacciones como un robot, probablemente era fraude. Hoy, ese mismo comportamiento puede corresponder a una transacción genuina”, señaló en entrevista.
Hasta ahora, los sistemas podían utilizar determinados patrones automatizados como señales de riesgo. El estudio realizado en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Brasil, China, Singapur y Australia sugiere que con los agentes de IA, las compañías tendrán que diferenciar esos comportamientos de operaciones automatizadas que sí fueron autorizadas por el propietario del medio de pago.
“Los filtros de prevención de fraude, lo que se permite hacer en un portal y el manejo de información sensible pasan a enfrentarse a un comportamiento distinto. Hay que entender quién es el usuario y mediante qué mecanismo está llegando”, explicó D'Antiochia.
La autorización aparece como uno de los principales límites para incrementar esa autonomía. El reporte indica que 37% de los consumidores preferiría aprobar el pago mediante una notificación en el teléfono; 36%, mediante verificación biométrica, y 29%, a través del correo electrónico. Solo 12% permitiría compras automáticas hasta un límite previamente establecido. Además, 83% consideró importante que el agente no tenga acceso al número real de su tarjeta o cuenta bancaria.
Avanzan con pendientes
El sector también tendrá que establecer reglas para operaciones en las que una herramienta autorizada por el consumidor cometa un error, como efectuar una compra incorrecta. Esto abre cuestiones sobre responsabilidad, devoluciones y la forma en que deben clasificarse y disputarse esas transacciones.
“No está resuelto si una operación de ese tipo es una transacción fraudulenta, un problema operativo o cómo debe procesarse una devolución. Hay cuestiones que el sector todavía tiene que resolver”, dijo el directivo.
Pese a estos pendientes, las compañías de pagos ya están desarrollando la infraestructura necesaria para procesar operaciones iniciadas por agentes, aun cuando las compras completamente autónomas se mantienen en una etapa incipiente.

