Las empresas de tecnología enfocadas en ofrecer servicios financieros ocupan cada vez más espacio dentro del sistema financiero en México, no sólo por la ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, o Ley fintech, sino por la adopción de figuras tradicionales, de acuerdo con un análisis de Addem Capital.

Según el fondo privado especializado en deuda, a la par del dinamismo que ha tenido el proceso de autorización de empresas para que operen bajo la Ley fintech, se ha visto una profundización en la innovación dentro del sistema.

“En los últimos años, hemos visto un auge en el número de fintech en la región, y las principales empresas han comenzado a adoptar la regulación bajo figuras legales tradicionales”, detalla el análisis de Addem Capital.

Dentro del análisis que realiza esta firma, se destaca el número de entidades tecnológicas que han entrado al ecosistema financiero. Por ejemplo, dentro de la Ley fintech, Addem Capital destaca las 14 instituciones de fondos de pago electrónico (IFPE) que hasta el momento han sido autorizadas, así como las 10 instituciones de fondeo colectivo que han recibido el aval de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para operar bajo este marco normativo.

“Junto con la nueva Ley fintech, el número de empresas reguladas y supervisadas está creciendo exponencialmente, aumentando la confianza en el ecosistema y profundizando la innovación en el sector financiero”, indica el análisis.

A partir de marzo del 2018, cuando la Ley fintech fue promulgada, comenzó el proceso de regularización del sector y, hasta la fecha, 14 IFPE han obtenido su autorización, así como 10 instituciones de fondeo colectivo.

El análisis de Addem Capital destaca la incursión de tecnológicas en figuras tradicionales como las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes), financieras populares (sofipos), asesores de inversión e incluso bancos.

De acuerdo con el conteo de esta firma, 29 empresas de tecnología han incursionado en el sector de sofomes, cinco que actúan como sofipos, cuatro impulsadas por el sector bancario, dos compañías de seguros y tres como casas de cambio, entre otras.

En los últimos meses han destacado las adquisiciones que han realizado tecnológicas de entidades financieras tradicionales, como la de Credijusto del banco Finterra, la compra de la sofipo Akala por parte de Nu México y la de Ualá del banco ABC Capital.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx