Si bien la tecnología es una de las grandes aliadas para impulsar el crecimiento y la penetración del sector asegurador, ésta también ha planteado a la industria nuevos retos y problemáticas que tendrá que hacer frente para evolucionar e innovar, coincidieron analistas.

A decir de Jason Sahota, CEO de Charles Taylor InsureTech, en los últimos meses el uso de nuevas tecnologías ha sido una constante en el sector asegurador, no sólo en México sino alrededor del mundo. No obstante, la inversión que hacen las compañías en tecnología —que no siempre es tan grande— también tiene implicaciones en el costo de sus productos.

Explicó que, por ejemplo, en un seguro de salud en donde se utilizan nuevos aparatos tecnológicos para combatir enfermedades, esta nueva tecnología llevará consigo un precio mayor por ser única. En este sentido, la aseguradora que la utiliza debe plantearse si es capaz de absorber este costo con el precio actual de sus productos o aumentar el precio al usuario.

“Ésa es la gran incógnita, ¿qué es lo que harán las aseguradoras? Por un lado, la tecnología les favorece, las hace más atractivas e incluso las ayuda a optimizar procesos, pero por otro lado también puede afectar sus gastos y por ende los precios de sus productos”, refirió.

En línea con lo anterior, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros expone, en un documento, que en México una de las mayores problemáticas que existen es que las enfermedades que sufren los mexicanos cada vez son más crónico degenerativas y justo en los tratamientos de éstas es donde se implementa nueva —y cara— tecnología.

“La combinación del nuevo perfil de enfermedades y los costos crecientes de las nuevas tecnologías en salud, sobre todo las de especialidad, generan presión sobre los aseguradores públicos y privados (...) Las tecnologías que se requieren para el control de los padecimientos oncológicos y autoinmunes son de alta complejidad y de alto costo”, aseveró.

Justo las nuevas tecnologías son uno de los factores que componen la inflación médica, la cual cerró el año pasado en 12.87% —por arriba de la inflación general, que fue de 6.77%—y que tiene un impacto en los precios de las pólizas de seguro.

De fraudes, ciberriesgos y entendimiento

“Más tecnología provoca mayores ciberriesgos y posibles fraudes. Entre más canales digitales abras, más propenso y vulnerable te puedes encontrar, por lo cual debes ser cuidadoso sobre todo al tener en tu poder datos personales de tus clientes”, dijo Jason Sahota.

Con él coincide Juan Sardini, director digital de Accenture México. No obstante, así como los ciberriesgos pueden ser un factor negativo para las aseguradoras, también es una gran oportunidad para que éstas expandan su cobertura.

“Los ataques se van haciendo cada vez más sofisticados, los criminales tienen más herramientas a su alcance, lo cual puede ser una gran preocupación para las aseguradoras, debido a los datos personales que manejan; sin embargo, a diferencia de otras industrias, el ciberriesgo es una oportunidad que las aseguradoras pueden cubrir y beneficiarse”, explicó.

Por otro lado, los expertos coincidieron en que otro de los retos que emerge ante el contexto digital de hoy en día es la falta de talento en las compañías aseguradoras para poder llevar a cabo el proceso de transformación digital.

Juan Sardini destacó la importancia de que las compañías cuenten con personal que esté altamente capacitado para controlar y manejar los nuevos procesos tecnológicos, ya que de no haberlo la empresa podría quedarse estancada sin entender cómo migrar a un entorno más tecnológico.

En línea con lo anterior, el CEO de Charles Taylor InsureTech refirió que los involucrados en el proceso entiendan el desafió que marca la tecnología y la puedan conjugar con “el talento humano y el objetivo del negocio”.