Lectura 5:00 min
"Superada la emergencia, se debe retomar la inclusión financiera": Jorge Meléndez Barrón
El objetivo de este gobierno es el acceso al crédito y los medios de pago a toda la población y actividades económicas; es el financiamiento de todos los proyectos productivos del país, no sólo de las grandes empresas, dijo n Jorge Meléndez Barrón, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la SHCP.

Jorge Meléndez Barrón, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la SHCP. Foto EE: Rosario Servin
La pandemia del Covid-19 demostró que si bien hay avances en materia de inclusión financiera en México, aún queda un largo camino por recorrer para que toda la población pueda tener acceso a estos servicios de manera fácil y adecuada a sus necesidades.
De acuerdo con Jorge Meléndez Barrón, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la inclusión financiera es una agenda pendiente que se debe retomar tras la pandemia.
“Ahora que estamos en vías de una recuperación que, definitivamente, va a ser favorable para el sector financiero, nos van a caer los retos que ya teníamos desde antes, como la inclusión financiera. Es la agenda que debemos retomar ya superada la emergencia y ya que esto no se convirtió en una crisis financiera. Sí tenemos que trabajar en cerrar esas brechas de inclusión existentes”, dijo en entrevista, a ocho meses de haber aceptado su cargo actual en Hacienda.
La última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, que data del 2018, reveló que en México 68% de la población entre 18 y 70 años cuenta con al menos un producto financiero, ya sea una tarjeta de crédito o débito, un seguro, alguna cuenta de ahorro para el retiro, u otro servicio.
Este porcentaje varía entre regiones, por ejemplo, en el centro sur y oriente del país es 60% el menor porcentaje que se tiene, mientras que en el noroeste se tiene a 75% de la población con al menos un producto.
Además de los temas regionales, Meléndez Barrón señaló que otros factores que inciden en la inclusión financiera son la brecha de género, así como la exclusión de algunas actividades económicas y las pequeñas y medianas empresas (pymes), las cuales no siempre pueden obtener financiamiento de manera sencilla como las grandes empresas.
“Nuestra agenda, que no quede duda, es el tema de la inclusión financiera entendida como el acceso al crédito y los medios de pago a toda la población y actividades económicas. Es el financiamiento de todos los proyectos productivos del país, no sólo de las grandes empresas que tienen la capacidad de ir a la bolsa de valores o acceder al financiamiento de manera sencilla”.
Remesas y competencia
La inclusión financiera tiene muchos aspectos, y Meléndez Barrón habla sobre un tema que a finales del 2020 generó mucha discusión: el envío de remesas por parte de los connacionales que habitan otros países, principalmente, Estados Unidos.
Explica que si bien estos compatriotas mandan el dinero por medios electrónicos, de manera sencilla y “en una red que funciona muy bien y a bajo costo”, aún existen ciertas regiones del país que se encuentran rezagadas y, pese a que ese flujo de remesas puede no ser un monto importante en el total que se reciben en todo México, “para esas economías más pequeñas tienen un peso relevante, por lo que tenemos que hacer esfuerzos para facilitar ese flujo”.
En el tema de la competencia, señala que esto sirve para que quienes ya están dentro del sector financiero puedan explotarlo a su máximo potencial y capacidad. Para ello, es necesario introducir elementos de competencia para mejorar servicios, disminuir comisiones y mejorar la atención.
“También tenemos otros retos en otros ámbitos del sector financiero, no sólo el bancario, por ejemplo, el financiamiento bursátil, en donde también estamos rezagados en relación con otros países. Es importante dar los elementos para que haya mayor acceso de inversionistas, que traigan recursos para financiar proyectos a través de las bolsas de valores y que muchas empresas se puedan financiar de esa forma, no sólo a través de los bancos o con medios propios, que puedan tener inversiones de capital. Ahí tenemos retos”, asegura.
Tecnología, llegó para quedarse
La pandemia cambió los hábitos y consumo de la sociedad a nivel mundial, donde la tecnología tomó un papel principal para trabajar remotamente, estudiar y, por supuesto, realizar trámites y pagos en el sistema financiero.
Sin embargo, por lo inesperado de la situación, la transición tecnológica tuvo que realizarse de manera más rápida. Más allá de los retos que esto significó, el funcionario de Hacienda destaca la herencia que se va a dejar en este tema.
“Estábamos bien preparados y no diría que fue fácil, pero fue natural para la banca canalizar así a sus clientes y, probablemente, es una tendencia que se va a quedar”, dice.
Se evitó una crisis financiera
A un año del Covid-19 en nuestro país, el funcionario asegura que se logró evitar que la crisis económica que se originó se traspasara al sector financiero gracias al trabajo en conjunto que realizaron las autoridades con el sistema.
“Se trabajó mucho con todas las instituciones del sector privado, reguladas y supervisadas por nosotros y, por supuesto, también con nuestros colegas del Banco de México y los órganos desconcentrados de la Secretaría, como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Básicamente lo importante era mantener la estabilidad y la capacidad del sector financiero.
Agrega que hubo apoyos importantes tanto para la banca como para los usuarios, lo que evitó que la crisis se amplificara. Lo anterior se logró gracias a la capitalización con la cual contaban las instituciones.
Para él, el sector financiero estaba preparado y logró ser una fortaleza para el país, de tal manera que ha ayudado a superar la crisis.