Si bien el sector asegurador mexicano es sólido y cuenta con la liquidez necesaria para enfrentar grandes siniestros, es importante que éste aumente su penetración.

“El sector asegurador es fuerte y solvente, lo que le ha permitido a las familias y a la economía en su conjunto hacer frente a todos los choques a los que día a día estamos expuestos, no solo a nivel individual, sino también de manera institucional y sistémica cuando hay un fenómeno natural”, afirmó José Antonio González Anaya, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Durante la inauguración de la 28 Convención de Aseguradores, realizada por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguro (AMIS), destacó la evolución que ha tenido el sector asegurador, sobre todo ante la implementación de la nueva Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas, mejor conocida como Solvencia II.

“En estos cinco años de administración (del gobierno de Enrique Peña Nieto) hubo una reforma muy importante a la ley de seguros, lo que ha permitido resultados robustos por parte del sector (...) Esta nueva ley es un parteaguas, pues ha permitido poner al sector asegurador mexicano a la vanguardia de los estándares de Solvencia II en el mundo”, indicó.

Por lo anterior, agregó, el sector ha tenido una gran solidez jurídica y regulatoria que ha permitido que el sector mejore la solvencia, el control y la administración de riesgos, así como una mejora en la transparencia.

El marco regulatorio de Solvencia II se aplicó por primera vez en Europa tras la crisis financiera del 2008. Con este modelo se empezó a revisar que el sector asegurador tuviera el capital suficiente para enfrentar escenarios adversos, a través de requerimientos de capital y estándares de administración de riesgos para reducir la probabilidad de insolvencia por parte de las aseguradoras.

En el 2013 se creó en México la nueva Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas y, a finales del 2016, se convirtió en el primer país de América Latina que implementó de manera integral los estándares integrados en los tres pilares que constituyen Solvencia II.

No obstante a la gran muestra de solvencia que tiene el sector asegurador, José Antonio González Anaya destacó la importancia de aumentar la penetración como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), que al cierre del 2017 fue de 2.2 por ciento.

“No me queda la menor duda de que tenemos un sector de seguros sólido, solvente, líquido y que se encuentra creciendo, pero nos gustaría que creciera más. Para ello debemos trabajar en conjunto autoridades, aseguradoras y población para ofertar mejores productos (...) El reto del sector es aumentar la penetración del seguro en todos los sentidos”, añadió.

Resultados positivos

Con la implementación de Solvencia II, los indicadores del sector han mejorado considerablemente, aseveró el secretario de Hacienda.

Añadió que, por ejemplo, las reservas de la industria aumentaron 44%, al pasar de 779 millones de pesos en el 2012 a 1,123 millones de pesos al cierre del año pasado.

En este mismo periodo, agregó, la prima per cápita aumentó 22%, al pasar de 3,200 a 3,909 pesos, mientras que la rentabilidad financiera pasó de 16.9 a 23.4 por ciento.

“En otros indicadores, la penetración del sector ha aumentado a 2.2% en el 2017, mientras que las coberturas de capital de solvencia doblan lo que marca la ley de seguros. Asimismo, el sector de seguros se ha convertido en un enorme inversionista institucional, el cual tiene activos por más de 1 billón de pesos, invertidos en diferentes proyectos que han permitido al país financiar otros proyectos”, agregó.

Oportunidades del sector asegurador hacia el futuro

  • Cobertura médica básica estandarizada.
  • Protección de viviendas ante desastres naturales.
  • Protección de activos de micro y pequeñas empresas.
  • Seguros de riesgos electrónicos (ciberataques).
  • Seguros para la infraestructura pública y privada.
  • Riesgos catastróficos.

Se requiere política de aseguramiento de vivienda

Hasta el momento, aseguradoras han pagado 11,000 mdp por sismos

Las aseguradoras han pagado, hasta el momento, alrededor de 11,000 millones de pesos a sus usuarios por los sismos ocurridos en septiembre del año pasado.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los asegurados han reportado 74,861 siniestros por los sismos del 7 y 19 de septiembre.

Dichos sismos le costarán al sector asegurador, de acuerdo con los últimos datos actualizados al 31 de marzo, 30,685 millones de pesos.

Cabe destacar que 8.3% de los pagos por la siniestralidad reportada proviene de las reservas de las aseguradoras, mientras que 91.7% restante es de las estructuras del reaseguro.

A decir de José Antonio González Anaya, secretario de Hacienda, justo una prueba de la gran fortaleza que tiene el sector asegurador es la respuesta que tuvo ante los sismos de septiembre.

“Han habido casi 75,000 siniestros. Dos terceras partes de éstos ya han sido pagados y esto se hizo sin poner en entredicho la solvencia y la solidez financiera del sector”, indicó.

Sin embargo, refirió que si bien las aseguradoras cumplieron con su labor, muchas de las casas que se dañaron debido a los sismos no estaban aseguradas.

En este sentido, Manuel Escobedo, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, acotó que México requiere una política de aseguramiento de vivienda, la cual contemple regular adecuadamente los condominios así como asegurar y fiscalizar la forma como éstos se aseguran y administran su riesgo.

Asimismo, mencionó que es importante extender la cobertura del seguro a los estratos económicos más bajos con seguros catastróficos.