Antes de hacer una reforma fiscal o cualquier otro cambio es indispensable que se dé prioridad a la reforma en el sistema de pensiones, indicó Ricardo Gallegos, director de Finanzas Públicas e Infraestructura de HR Ratings.

“No tenemos el problema resuelto a nivel federal, ni en Petróleos Mexicanos (Pemex), ni a nivel Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Lo que hicimos con las reformas (de 1997 y el 2007) fue mitigar un poco el problema financiero”, expuso en entrevista.

Comentó que a nivel estatal, el problema es aún más grande, pues la mayoría cuenta con regímenes de pensiones de beneficio definido, es decir, el Estado aporta todo el pago de pensión, lo cual es insostenible.

“Estamos 10 años atrás de lo que se hizo a nivel federal. Sólo algunos estados hicieron esfuerzos por mejorar sus sistemas de pensiones para dar un mejor balance financiero, pero no resuelven el problema de fondo”, expuso.

Gallegos criticó que en México no exista una entidad central que proponga y garantice cuál es el mejor modelo que se debe llevar a cabo en términos de pensiones y, sobre todo, que brinde certeza jurídica y financiera de que todos tendrán los mismos beneficios.

Agregó que “una de las críticas más fuertes al sistema de pensiones es que no existe una política nacional del tema. Hemos resuelto el problema como se nos ha ido presentado, primero el IMSS, luego el ISSSTE y las (pensiones) de Pemex que nos están saliendo carísimas”.

Pero en los estados, dijo, realmente no se ha buscado un verdadero cambio en el sistema de pensiones, a pesar de que gran parte de las entidades federativas están ocupando gasto corriente o se están endeudando para pagar las pensiones de los trabajadores.

Calificó como un grave error el hecho de que en la Ley de Disciplina Financiera de Estados y Municipios se eliminara la opción de que cuando un gobierno local registrara excedentes de sus ingresos, una parte debía destinarla al pago de pensiones; ahora los gobiernos locales decidirán a dónde deben destinarse esos recursos.

“Una discusión en el tema de pensiones va a requerir de voluntad política, pero sin duda es una oportunidad para verdaderamente tener discusiones de fondo en cómo se quiere tener un sistema de pensiones”, sentenció.

Por su parte, en comunicado, Principal comentó que hay que considerar las pensiones de las Fuerzas Armadas, de Ferrocarriles Nacionales y de Luz y Fuerza del Centro, que se suman a las pensiones de Pemex, el IMSS y el ISSSTE antes referidas.

Principal México se refiere a la fragmentación de los sistemas de pensiones a nivel local de estados, municipios y universidades, cuyos requisitos pensionarios varían considerablemente, fomentando la desigualdad de los ingresos en la vejez.

Estimaciones indican que las pensiones de los estados, municipios y universidades públicas costarán alrededor de 15% del Producto Interno Bruto, cuyo gasto actual se registra en sus contabilidades como gasto corriente de nómina, lo que dificulta tener una estimación real de estos gastos.

INFONAVIT Y AFORE, COMPLEMENTOS: BANXICO

Recientemente, el gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León, consideró que los elementos que pueden contribuir a tener mejor certeza y fortaleza en el sistema de pensiones es el patrimonio que ha generado el trabajador tanto en su ahorro en la vivienda a través del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores y de su cuenta de afore.

“Creo que esos dos elementos en combinación deben ser entendidos como una manera de ayudar al trabajador a construir primero su patrimonio hipotecario y después un ahorro para tener una pensión”, expuso al comparecer en el Senado de la República la semana pasada.

En ese sentido, dijo, se pueden revisar diferentes elementos para incrementar la pensión como el ahorro voluntario y otros elementos que contribuyan a una buena formación patrimonial.

Refirió que la esperanza de vida y el crecimiento de la población de la tercera edad deben ser las principales variables que se deben considerar para tener un mejor sistema de pensiones en el país.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, para el 2050, 25% de la población en el país será de 60 años o más edad, lo cual pone en alerta los cambios que se deben exigir en el sistema de pensiones.

“La tasa de crecimiento de la población de adultos mayores en México será mayor que la que se muestra a nivel mundial y a nivel de América Latina y el Caribe. Se prevé que el número de personas de 60 años y más mostrará un incremento de 81% entre el 2015 y el 2030, y que para el 2050 triplique su tamaño”, expone en un estudio que publicó en su portal de Internet.

[email protected]