Cuando la autoridad, junto con la iniciativa privada, afinaba los últimos detalles para enviar al Congreso de la Unión la iniciativa de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, también conocida como Ley Fintech, se detectó que había un hueco en dicha normativa y era el referente a los initial coin offerings (ICO) u ofertas iniciales de moneda; sin embargo, el proceso de la ley no se detuvo y se optó por sólo alertar al público sobre el riesgo de estos mecanismos.

Ahora, ya con la ley promulgada, aunque estos mecanismos para recaudar fondos, y que utilizan la tecnología blockchain para hacerlo no están contemplados en la Ley Fintech, dichos esquemas sí pueden caer en violaciones a las leyes financieras, por lo que habría sanciones, incluso hasta de cárcel, en caso de que se viole el marco legal.

Los ICO son mecanismos muy parecidos a las Ofertas Públicas Iniciales (OPI), los cuales ofrecen tokens (fichas virtuales) a cambio de invertir en ellos y éstos pueden incrementar su valor de acuerdo con la forma que tome el proyecto.

En la alerta preventiva que emitieron conjuntamente la Secretaría de Hacienda (SHCP), Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) de diciembre pasado, se explicó que los ICO son esquemas de fondeo colectivo que pueden utilizarse de manera legítima; pero por su complejidad, también conllevan un alto riesgo de fraude.

“(Se) han detectado nuevos esquemas de financiamiento conocidos como ICO, a través de los que una empresa o individuo recauda fondos del público para financiar proyectos generalmente relacionados con la emisión de un nuevo activo virtual”, explicó la autoridad en su momento.

“Como parte de estos esquemas —agregó—, la empresa o individuo emite y vende, a cambio de moneda de curso legal o activos virtuales, un activo virtual futuro y otros activos constituidos como unidades de información, que se denominan fichas virtuales o tokens.

De acuerdo con fuentes de la CNBV, los ICO pueden generar tokens que conlleven diferentes tipos de compensaciones a las personas que metan recursos por medio de estos mecanismos y aunque algunos pueden no violar la ley, otros sí pueden hacerlo, sobre todo si se comprueba que se capta recurso del público de manera ilegal o se ofrecen valores contemplados en la Ley del Mercado de Valores.

“Las OPIS son ofertas iniciales de valores, es decir, y esa es la principal diferencia de los ICO, que se ofrecen valores per se, como acciones de una compañía, bonos gubernamentales, bonos de deuda emitidos por compañías (...) en una ICO, lo que se ofrece al público no es un valor, sino un algoritmo, una ficha digital que te puede dar derecho a múltiples cosas”, detalló la fuente.

Ante esto, la fuente indicó que se han detectado ICO que ofrecen desde el acceso a futuras plataformas para obtener ciertos productos que se comercialicen en ella o ICO que ligan el valor del token a la producción de algo.

“En México hay uno que te dice lo que se obtiene (con la inversión) es el rendimiento de la producción de cierta cantidad de chile habanero”, comentó.

Estos dos tipos de ICO podrían no violar alguna ley; sin embargo, hay otros más riesgosos y que son parecidos a una inversión de deuda o de capital.

“En los que se parecen a una de inversión de deuda dicen, si tú me compras el token, me das cierto dinero, yo me comprometo a pagártelo de vuelta (...) en los parecidos a una inversión de capital, dicen: compras el token y por ser tenedor de éste vas a tener derecho a que, en cierto momento, se te repartan utilidades”, explicó la fuente.

Para la autoridad, estos dos últimos tipos de ICO son los más riesgosos de incurrir en algún delito: “Estos (ICO) ya se parecen mucho a la captación de recursos, que es una actividad reservada sólo a actividades financieras”.

Además del riesgo para emprendedores de incurrir en delitos financieros cuando se crea un ICO, también existe un riesgo para el inversionista de perder su dinero invertido, o que el token adquirido no tenga algún valor, pues prácticamente sólo se fondea una idea sin garantizar que ésta tenga el éxito esperado, por lo que muchos, en otras partes del mundo, han resultado fraude.

Recomendaciones

En México, hay mucho interés de crear ICO para diversas finalidades, desde financiar la producción de carne de conejo hasta para proyectos inmobiliarios; sin embargo, la autoridad se dice atenta para actuar ante estos proyectos cuando caigan en un supuesto delito. “Como CNBV se tienen las facultades de perseguir los supuestos delitos”, han dicho funcionarios de la Comisión.

Para expertos, muchas startups, al ser de reciente creación y no resultar atractivas para fondos de capital privado, intentan replicar lo que pasó con la moneda virtual Ethereum, la cual nació y se formó a partir de un ICO; sin embargo, hay diversos retos que se deben superar para materializar una idea y en caso de querer participar en la Ley Fintech, lo pudieran hacer bajo el concepto de modelos novedosos.

“Algunos ICO han sido scams o fraudes y ahora (...) lo más importante de un ICO es que se tenga algo que sostenga el proyecto, si no nada más se está vendiendo aire (...) se convierte en algo insostenible, pues carece de una propuesta de valor”, detalló Paulina Islas, quien es parte del área legal del exchange de activos virtuales Bitso.

Asimismo, organismos internacionales estudian a fondo estos mecanismos para saber qué tanto son propensos a otros delitos como el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.