Corporación Financiera Internacional (IFC, por su sigla en inglés), miembro del Grupo Banco Mundial, otorgó un préstamo de 350 millones de pesos a Altum Capital, un fondo de deuda privada estructurada que busca expandir la inclusión financiera en México con préstamos a instituciones financieras no bancarias y compañías, para proveer soluciones a la medida a las pequeñas y medianas empresas (pymes).

Con el fin de reducir la brecha de financiamiento que aqueja al país, alrededor de 60% del préstamo será destinado a apoyar a los sectores de microfinanzas y pymes mexicanas y el resto estará compuesto por créditos para vivienda y personales, señaló IFC en un comunicado.

Destacó que las compañías financiadas por Altum Capital cuentan actualmente con acceso limitado al financiamiento por parte de los bancos. Gracias a este préstamo, Altum Capital tendrá la oportunidad de aumentar la cobertura de crédito y brindar un mejor servicio.

“Al atender las necesidades de instituciones financieras especializadas, esta iniciativa con Altum Capital constituye una nueva herramienta para mejorar nuestros esfuerzos en materia de inclusión financiera”, dijo Ary Naïm, country manager de IFC México.

Enfatizó que, a medida que crecen y se desarrollan, estas instituciones generarán un impacto positivo en la creación de empleo y la generación de ingresos en todo el país.

De acuerdo con el Grupo Banco Mundial, con el apoyo a esfuerzos como el representado por Altum Capital, México podría reducir significativamente la brecha que le impide a un considerable sector del país contar con una cuenta bancaria y otros servicios financieros.

Respaldada por un equipo de profesionales bancarios y financieros experimentados, la filosofía de inversión de Altum Capital es apoyar a las compañías que fomentan el crédito a mercados que generalmente no están atendidos por la banca tradicional.

Al respecto, Eduardo Legorreta, socio director de Altum Capital, declaró: “Queremos que Altum sea la alternativa de los inversionistas para participar en el mercado de crédito privado en México, un mercado desatendido en el país y con gran oportunidad de crecimiento”.

Este financiamiento, explicó, permite ofrecer mayores alternativas a las pymes en México y continuar promoviendo la inclusión financiera en nuestro país.

La estrategia de IFC para promover esta inclusión en México implica el apalancamiento y apoyo de intermediarios responsables.

En el 2017, la cartera comprometida de largo plazo de IFC, consistente en proyectos relacionados con las micro, pequeñas y medianas empresas, fue de 12,000 millones de dólares, de los cuales 18% correspondió a América Latina y el Caribe.