El presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Carlos Ramírez Fuentes, aseguró que los 13,500 millones de pesos que invirtieron cuatro Administradoras de Fondos de Ahorro para el Retiro de los Trabajadores (Afores) en el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, ubicado en el Texcoco y que el presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció su cancelación, están garantizados.

En el contrato de la inversión que se hizo entre febrero y marzo del presente año, se estableció una cláusula ante un evento catastrófico, como es la cancelación del proyecto, explicó durante su comparecencia ante la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Senadores para analizar el sexto y último informe del presidente Enrique Peña Nieto

“Se dispuso que para proteger el capital de los ahorradores se iba a activar una cláusula, a través del cual el TUA, el impuesto al uso aeroportuario que se cobra a los turistas que pasan por el aeropuerto, serviría como garantía de esas inversiones realizadas… Las Afores tienen esa garantía, que está desde el contrato’’.

El de la terminal aeroportuaria, dijo, es un proyecto que a todas luces hacía sentido para un fondo de pensiones ya que más de 15 aeropuertos en el mundo tienen inversiones de fondos de pensiones.

Cuando las Afores invierten en un proyecto de infraestructura, un bono de deuda gubernamental o en un instrumento de deuda corporativa, explicó el funcionario, tienen ciertas cláusulas las inversiones, aunque se debe también tener claro que no hay inversión sin riesgo.

Ramírez Fuentes comentó frente a los senadores que la “mayor deuda’’ que deja es “no haber podido hacer una reforma de pensiones’’.

Detalló que, por distintas razones, no fue posible hacerla durante la administración que está por concluir, pero consideró que es indispensable que la realice el nuevo gobierno federal por la trascendencia e importancia que tiene el tema de las pensiones.

El tema de pensiones en México se ve como un rompecabezas, fragmentado, precisó, debido a que cada sistema tiene su lógica, sus beneficios y no se comunican entre sí.

“A lo que deberíamos aspirar como país y sobre todo ante el cambio demográfico que se avecina, que se acelerará de manera dramática a partir de la próxima década, es a un sistema integrado en donde los distintos pilares se comuniquen uno y otro’’.