El crédito hipotecario no sólo es el único que no ha mostrado caídas en lo que va de la pandemia de Covid-19, sino que ha mantenido crecimientos constantes y, para el cierre del 2021, no será la excepción, empujado principalmente por el financiamiento para la adquisición de vivienda residencial y las tasas de interés que siguen bajas.

BBVA México estima, en este sentido, que el crédito hipotecario crezca entre 12 y 14% en términos reales en el 2021, aunque precisa que esta recuperación depende del empleo formal, principalmente el de más de cinco salarios mínimos que aún no recupera los niveles previos a la pandemia.

El informe Situación Inmobiliaria resalta que en el primer semestre del 2021, las bajas tasas de interés hipotecarias, así como el regreso a la actividad económica, mantuvieron la colocación presentada desde septiembre del 2020 en la adquisición de vivienda, principalmente residencial.

A su vez, expone, las mejores condiciones de financiamiento fueron aprovechadas por los hogares que adquirieron productos de liquidez y pago de pasivos, por lo que el saldo de la cartera vigente aumentó, conteniendo el avance de la cartera vencida, para mantener el Índice de Morosidad (IMOR) en niveles aceptables, de 3.5% al cierre de junio pasado.

“El mercado hipotecario logró sortear los desafíos que se presentaron durante la primera y segunda olas de contagios de Covid-19 en México, aprovechando que los nichos de mercado que atiende la banca comercial, mantuvieron su actividad”, señala el documento.

El informe de BBVA precisa que, a junio del 2021, se colocaron 66,700 créditos bancarios, por un monto de 118,100 millones de pesos, lo que representó incrementos de 28% y 39% respectivamente en su comparación con el mismo mes del 2020.

Resultado impulsado por vivienda residencial

Aunque esta tendencia de crecimiento del crédito hipotecario obedece a la recuperación del empleo en los últimos meses, los números han sido impulsados principalmente por el financiamiento para la adquisición de vivienda residencial, según el informe de BBVA. En este resultado también han incidido de forma importante las bajas tasas de interés que se han mantenido, al menos, hasta el cierre de la primera mitad del 2021.

“El segmento residencial ha apuntalado la recuperación de la actividad hipotecaria bancaria. Solamente mostró tasas cero o decremento en junio y julio del 2020 durante el confinamiento de la primera ola. Posteriormente recuperó su aceleración, alcanzando una tasa máxima de crecimiento de 37.3%”, apunta el informe.

No obstante, Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, aclara que este crecimiento debe tomarse con cautela, dado que se dan desde una base menor de comparación.

“Es necesario tomar con cautela estas tasas de crecimiento, ya que no son sostenibles a largo plazo, porque por un lado contienen un efecto estadístico de una base menor, y por otro el financiamiento en el segmento residencial pronto llegará a su máximo”, refiere el informe del banco.

En contraparte, el documento menciona que por la parte del financiamiento al sector de interés social, esta sigue con una disminución de su participación en la actividad de la banca comercial; mientras que en junio de este año, el segmento medio presentó su primera tasa positiva en más de dos años.

rrg