El Monseñor Nunzio Scarano, ex contador del Vaticano, que enfrenta un juicio acusado de conspirar por introducir a Italia 20 millones de euros desde Suiza con un financiero y un ex funcionario de servicios secretos, dinero que luego repartiría supuestamente entre amigos ricos, fue acusado además de lavado de dinero a través del banco del Vaticano, indicaron su abogado y la policía.

El juicio por contrabando comenzó el 3 de diciembre en Roma. Scarano y otras dos personas contra las que se emitió una orden de arresto están acusados de blanqueo y falsificar documentos, según la policía. Los otros dos acusados son el padre Luigi Noli, amigo de Scarano, suspendido de su puesto en el Vaticano el año pasado, y un notario. Otras 52 personas son investigadas bajo sospecha de favorecer el lavado de dinero, informó la policía.

El nuevo cargo, que surgió de otra investigación de un año, se refiere a presunto lavado de dinero a través de sus cuentas en el banco del Vaticano, según las autoridades.

Un comunicado policial indicó que por las cuentas de Scarano en el banco del Vaticano, oficialmente conocido como el Instituto para las Obras de Religión, pasaban millones de euros procedentes de falsas donaciones desde compañías extranjeras. Las cuentas valuadas en millones de euros y varios inmuebles estaban en proceso de ser confiscados como parte de la operación en Salerno, agregó.

Scarano trabajó durante 22 años en un departamento del Vaticano conocido como Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), que gestiona el patrimonio inmobiliario del Vaticano. También actúa como departamento de recursos humanos y de compras.

A través de su puesto de alto rango como contador en la APSA, Scarano tenía acceso sencillo al banco del Vaticano, donde tenía varias cuentas.

La APSA es investigada por la misma firma extranjera de auditoría que está ayudando al banco del Vaticano a cerrar cuentas que podrían usarse para lavar dinero. En Salerno, Scarano ha estado bajo investigación por el presunto movimiento de unos 590,000 euros en el 2012 en una transacción desde el banco del Vaticano, indicaron los investigadores.