El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés) reclamó más medidas de refuerzo al banco estadounidense Citigroup para hacer frente a una posible crisis. Este organismo que está conformado por las grandes potencias mundiales reunidas en el Grupo de los 20 (G-20), supervisa a los bancos para evitar una crisis bancaria a nivel mundial.

Así, la institución financiera Citi se unió a JP Morgan en la punta de la lista de los reguladores globales de bancos sistémicamente importantes, remplazando, a su vez, a HSBC, lo que significa que el prestamista estadounidense tendrá que mantener capital adicional (2.5%) a partir del 2019 para preservar la estabilidad financiera, además de los requisitos globales mínimos.

Cabe destacar que el G-20 acordó, tras la crisis financiera del 2007-2009, que los principales bancos cuya quiebra provocaría una crisis a nivel mundial deberían mantener capital adicional según el nivel de riesgo que presenten; así, desde noviembre del 2011, el FSB publica cada año una lista con las principales instituciones bancarias a nivel mundial.

Asimismo, los miembros de la lista de 30 prestamistas también tendrán que comenzar a mantener bonos, a partir del 2019, que puedan ser amortizados para ayudar a reponer el capital que se pierda en una crisis.

El banco HSBC bajó en el ranking y se unió a la categoría siguiente, donde también se encuentran BNP Paribas y Deutsche Bank, con un cargo adicional de 2% de capital, mientras que Bank of America subió una categoría para unirse a este grupo.

En tanto, Barclays bajó en la lista y se integró al grupo con cargo adicional de 1.5% de capital. Por otro lado, el Industrial and Commercial Bank of China y Wells Fargo subieron una posición para unirse al banco británico. En la misma categoría se encuentran Credit Suisse, Goldman Sachs, Limited, y Mitsubishi UFJ Financial Group.

Asimismo, Morgan Stanley bajó una categoría y se encuentra en el grupo de cargo adicional de 1% de capital, el cual está formado por otras 17 instituciones bancarias.

El ratio fue establecido en un mínimo de 3% para el resto de los bancos en todo el mundo y ninguno entró ni salió de la lista de los 30 este año.