El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se encuentra listo para trabajar con el equipo de transición en los temas fundamentales, para identificar las oportunidades de crecimiento y mejorar la competitividad de México.

Entrevistada por El Economista, la nueva representante del BID en México, Mercedes Araoz, anticipó que incluso hay espacio, en los últimos cuatro meses del gobierno actual, para completar alguna reforma estructural relevante.

La transición coincide con la llegada de una nueva Legislatura, así que habría una oportunidad de comenzar los cambios regulatorios para detonar un mayor crecimiento desde ahora , aseguró.

Explicó que la multilateral ya tiene un par de borradores de lo que será su estrategia con México durante los próximos seis años. Sin embargo, acotó que será la nueva administración la que definirá la aportación que puede hacer el BID al país, sea financiera o de conocimiento.

La llamada estrategia del BID para México es un plan de acción que cubre los seis años de la administración de un presidente y orienta la relación que guardará el Banco con el país.

Tenemos ya preparadas algunas propuestas de reformas estratégicas en sectores de alto impacto económico, que nos permitirán aportarle ideas, experiencia internacional y conocimiento en los planes que sería relevante ejecutar con la nueva administración , refirió.

La exministra de Finanzas de Perú confió que habrá continuidad en los proyectos que ha venido trabajando el BID con México, como son los de creación de reservas de agua para garantizar protección ecológica, impulso a la generación de empleos, apoyo a los programas de alivio a la pobreza, salud pública y que habrá una mayor participación del BID en proyectos de infraestructura, ahora que se ha aprobado la Ley de Asociaciones Público-Privadas.

EL DIAGNÓSTICO

De acuerdo con la funcionaria, los principales riesgos que enfrenta la economía mexicana provienen del exterior.

Tienen que ver con el mayor deterioro de la economía global, encabezada por Estados Unidos y Europa.

Observó que enfrenta México una gran oportunidad, pues el escenario internacional en riesgo coincide con la llegada de una nueva administración, lo que siempre motiva una ola de cambios que podrían favorecer al relanzamiento del crecimiento económico mexicano .

Coincide con la expectativa del gobierno de que la economía podría alcanzar un crecimiento superior a 3.5% este año.

CARTERA CON BID

Este año fiscal, el BID tiene disponible para México una cartera de 1,100 millones de dólares y un monto similar en ejecución en programas de reforma y modernización del Estado, programas de educación, inversión social, desarrollo urbano y vivienda, agricultura y desarrollo rural.

Entre los años 2009 y 2010, México triplicó sus obligaciones financieras con el BID, al pasar de pasivos por 3,200 millones de dólares a los 9,000 millones activos que tenía al cierre de marzo del 2011.

De estos recursos, 3,000 millones fueron demandados por el país en el año de la recesión económica, el 2009, y 2,800 millones, casi el doble del pasivo que tenía con la entidad, previo a la crisis mundial.