Es muy temprano para anticipar la posibilidad de que las criptomonedas sustituirán a las monedas de uso corriente como el dólar en los envíos de remesas. Al margen de decir que son activos cuya operación no está regulada ni supervisada, tenemos que asumir que su manejo no es generalizado más allá de los inversionistas, advirtió el CEO de Western Union, Hikmet Ersek.

“Las remesas están dirigidas a gente que en su gran mayoría no está bancarizada y que no cuenta con acceso a grandes cantidades de dinero (…) las criptomonedas son activos caros que están enriqueciendo en dólares a los inversionistas. No son de uso generalizado y no llegan a la gente que recibe remesas”, aseguró.

Al participar en una conferencia organizada por Rice University del Baker Institute of Public Policy, dijo que aún hay muchas preguntas por responder tras el paso que ha dado el Congreso de El Salvador, al aprobar el uso del Bitcoin como moneda de curso legal.

Los criptoactivos no son monedas reguladas, no cuentan con una supervisión, y no están al alcance de la gente común. Tendrán que dar más detalles sobre temas como la convertibilidad y reservas de respaldo en su banco central, consignó.

En la conferencia magistral, explicó que la plataforma de blockchain en cambio, que es donde corren las operaciones de los criptoactivos, sí puede ser un gran referente para aprovechar por parte de los sistemas financieros tradicionales, que sí están regulados y supervisados.

Estimó que el manejo de las nuevas tecnologías y herramientas como el blockchain pueden ayudar en la ampliación de la oferta de servicios financieros regulados a los usuarios, facilitarles los traspasos de dinero y garantizar la entrega de los recursos.

Explicó que una de las grandes ventajas que tiene la red de Western Union, es que cuenta con las autorizaciones y permisos para el traspaso de dinero vía electrónica, así como el cambio de divisas. De manera que un trabajador emite la remesa en dólares, pero tiene la opción de que su receptor la capte en rupias, pesos mexicanos o filipinos.

Seguirá flujo sólido de remesas

El directivo consideró que el flujo de remesas hacia economías emergentes se mantendrá sólido este año, porque los trabajadores que las envían tienen claro que en sus países de origen, la vacunación no ha sido tan rápida ni ha llegado a toda la población.

El año pasado, México recibió un flujo histórico de remesas de 40,606 millones de dólares, 11.44% anual más que en el 2019, cifra que fue contra todo pronóstico de organismos internacionales.

Hikmet Ersek destacó que detrás de los flujos de divisas en forma de remesa, está gente que ama a sus familias y que les envía dinero para vivir, para que ahorren, o para mejorar sus condiciones de vida.

“Es difícil suponer que reducirán los históricos envíos que registraron en México, o en India, cuando no se tiene la certeza del avance de la vacunación. Hay incluso países que aún no han comenzado con este proceso de inoculación, y sus familiares están dispuestos a seguirles ayudando”.

Asimismo reconoció que la pandemia y el cierre histórico de las economías, atrajo nuevos clientes a Western Union, ya que aprovecharon las ventajas y experiencia de los canales electrónicos.

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