En relación con el conflicto Rusia-Ucrania, que provocó fuertes caídas en las bolsas de valores que dieron paso a un entorno de volatilidad, Marcos Martínez Gavica, presidente del Consejo de Administración del Grupo BMV, comentó que "parece impensable que llegáramos a esta situación, pero ahí está y no cabe duda de que tendrá consecuencias en muchos sentidos y acabará afectando al mundo y a México, dependiendo de qué tan extenso sea en duración".

Para el presidente de la entidad bursátil, si el conflicto hubiera tenido un desenlace rápido y muy local, la afectación para México y los índices globales casi no hubiera sido notoria; sin embargo, “este conflicto está muy relacionado con el precio del petróleo y el de algunos alimentos que produce Ucrania, y eso nos llevará a procesos inflacionarios... que, ya no hay forma de que esos impactos no se produzcan. ¿Qué tan profundos serán? Depende de qué tanto dure el conflicto. Y si se vuelve un poco más que local la vamos a pasar mal”.

Añadió que, hasta los primeros días de marzo, a los índices locales les ha afectado menos en términos relativos que a los índices financieros en Europa y en Estados Unidos, porque el viejo continente depende directamente del petróleo de Rusia y Estados Unidos de una buena parte de los granos. Además, a ambos, por la afectación indirecta, es decir, por aquellos que, aunque no sean empresas rusas, tienen que ver con empresas rusas y realizan intercambios comerciales con ellas y podrían tener problemas para pagarles. Marcos Martínez Gavica reiteró: “No estamos a salvo de que esto se vuelva global y que a nosotros nos afecte en menor medida, pero el impacto inflacionario indirecto va a estar ahí”.

—En ese escenario, ¿Cómo ves los movimientos de las tasas de interés en estados unidos debido a la reducción de los estímulos, así como de la posible reducción del balance de la FED?

—El esquema de reducción de los estímulos y la inflación al mismo tiempo en Estados Unidos ha sido un poco más largo del que en un inicio hubiera sido deseable o pensado que iba a suceder y, sin embargo, sigue habiendo confianza en que será un proceso de corto plazo, que no es una inflación alta que llega para quedarse un período muy largo; que se prolongue en el tiempo sí sería muy perjudicial para la economía de Estados Unidos y para la nuestra.

La subida de tasas en Estados Unidos quizá se retrase un poco más a raíz del conflicto (Rusia-Ucrania) que estamos viendo. Algún movimiento de retraso podría impactar a la economía de Estados Unidos en su crecimiento. Para México, por el momento, la tendencia de la política monetaria que ven los analistas es que el aumento de las tasas de interés se ve muy clara y muy bien.

—En México, ¿iremos en paralelo con los aumentos de la FED?

—Si yo creo que sí. No veo que la nueva gobernadora tenga una política que pudiera cambiar esa estrategia. La primera prueba la acabamos de pasar y, la verdad, en la última junta, el banco central mexicano actuó como si no hubiera habido un cambio de estafeta y eso ha sido una muy buena noticia. El banco central siguió consistente con su forma de pensar y su estrategia, y que bien que la nueva gobernadora sea parte de esta estrategia y se haya integrado tan rápido y tan bien. Eso ha tranquilizado al mercado y nos ha dado una pauta hacia controlar la inflación.

—Debido a la volatilidad que existe en estos momentos, ¿Cuál es tu opinión en torno al desempeño del mercado de valores?

—Siempre hay volatilidad y ésta se puede ver de dos formas: como incertidumbre y como oportunidades. La volatilidad le viene muy mal a la inversión, al ahorro, a la toma decisiones, pero al mismo tiempo cuando hay volatilidad hay inversiones y oportunidades para aprovechar los momentos transitorios y sacarles provecho; entonces, nosotros en la Bolsa Mexicana de Valores esperamos que los inversionistas aprovechen las oportunidades.

—¿Cómo afecta a la BMV el bajo número de emisoras, que no haya nuevas emisiones y que se estén deslistando empresas en los últimos años? ¿cuáles son las estrategias que tienen con relación a esta situación?

—Yo creo que el mercado bursátil en el país —y no voy a hablar de la empresa BMV porque finalmente somos una empresa— es un mercado que no corresponde al tamaño de nuestra economía. Hay un rezago que lleva muchos años y se le han buscado distintas fórmulas para que haya un mayor interés e incentivos. Hay una asignatura pendiente en el país y nos toca trabajarla de la mano de las autoridades. Yo les pediría que faciliten y den incentivos —que casi siempre son fiscales, pero hay muchos otros más— para hacer atractiva esta alternativa para el financiamiento y crecimiento de las empresas. Sería deseable que los empresarios vieran al mercado de valores como un brazo mucho más potente para lograr sus objetivos.

El año pasado tuvimos un buen momento en el retorno que dio a los inversionistas el índice de la BMV, lo cual quiere decir que el precio de las empresas aumentó y eso fue algo muy favorable; sin embargo, algunas compañías planearon deslistarse. Se dieron casos muy claros en los que por la globalización o por motivos financieros o fiscales cambiaron las estrategias. A nosotros como Bolsa nos toca acompañarlos y hacer el proceso muy eficiente, de tal forma que les ayudemos en la decisión que ellos han tomado (deslistarse) para que salgan bien y se lleven el mejor sabor de boca para que cuando regresen sepan que aquí tienen un aliado, porque se da el caso de que algunas empresas anuncian el desliste y de repente sus acciones suben y se suspende la salida porque la razón era meramente financiera, no tenía que ver con otras cosas ideológicas o conceptuales.

—Como opción de financiamiento la BMV ha sido exitosa, ¿Nos podrías comentar al respecto?

—En deuda la BMV ha registrado un buen desarrollo, durante 2021 se registraron mil 91 emisiones de corto plazo y 140 de largo plazo por un monto de 308 mil millones de pesos, éstas ya son cifras que cuentan. En la parte de deuda hay más desarrollo y lo que a nosotros nos toca es ver cómo le hacemos para que sea más fácil para el emisor levantar capital, porque si podemos ser más ágiles y hay un convencimiento de parte de las autoridades, en cuanto a las medidas para accesar al mercado de deuda de forma más sencilla y rápida, podrá crecer mucho.

—Recientemente se han abierto más de 2 millones de nuevas cuentas y muchas de éstas son de jóvenes; en el IMEF tenemos el capítulo IMEF universitario conformado por aproximadamente 2,000 universitarios de más de 70 universidades públicas y privadas de todo el país, todos en carreras afines a las finanzas, economía y negocios. ¿qué recomendación les darías?

—Nosotros invitamos a los estudiantes a que se acerquen a la Escuela Bolsa Mexicana de Valores, hay distintos programas que hacemos con distintas Casas de Bolsa para que no solo se enteren de forma teórica de qué es el mercado de valores, sino que hagan sus prácticas y descubran ese nuevo mundo. Si vienen les va a gustar y a nosotros nos dará mucho gusto que nuestros programas tengan mayor difusión con los jóvenes que tienen la flexibilidad tanto del uso de la tecnología como de la mentalidad más abierta para entender lo que hay financieramente hablando.

Me da mucha emoción lo de los 2 millones de nuevas cuentas porque el mercado estuvo muy atorado muchos años con un número de participantes muy fijo. En los últimos años registramos el número de cuentas listadas no sobrepasaba las 500 mil cuentas de inversión, y que lleguemos a esa cantidad me parece que estamos entrando a la modernidad; algunas son cuentas de poco dinero, pero al final ahí está la semilla. La lectura financiera es lo que realmente importa.

*Presidente del Consejo Editorial del Newsletter IMEF y Vicepresidente de Contenidos del Newsletter IMEF, respectivamente.