Lectura 3:00 min
Presentan avances del Plan Maestro para la Montaña Alta y Baja de Guerrero

Cortesía.
El costo de educar en México se disparó, luego de que el regreso a clases a partir de septiembre del 2026 es 13.80% más caro que el año anterior, tan solo el equipamiento básico —útiles escolares, uniformes, calzado, cuota escolar y artículos de limpieza— representa un desembolso de hasta 12,422 pesos por estudiante, estimó la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
El regreso a las aulas representa para las familias mexicanas una de las temporadas de mayor presión financiera del año. Y es que el reinicio de las actividades escolares no consta únicamente de adquirir cuadernos y lápices, sino de uniformes y calzado, hasta cuotas institucionales, artículos de higiene, transporte, alimentación diaria y herramientas tecnológicas.
De acuerdo con el análisis de la ANPEC, el gasto promedio que se desembolsará por 12,422 pesos por estudiante contrasta con los 10,916 pesos requeridos en 2025, lo que se traduce en un incremento interanual aproximado del 13.80 por ciento.
Este gasto inicial se divide en varios rubros importantes, señaló el organismo conformado por pequeños comerciantes: Útiles escolares que conforma la lista de cuadernos, lápices, colores, pegamento, herramientas de geometría y mochila alcanza un costo promedio de 3,802 pesos.
Seguido por comprar el uniforme diario, el deportivo, zapatos, tenis y calcetas suma un desembolso de aproximadamente 4,895 pesos. Así como cuota escolar requerida al inicio del ciclo se ubica alrededor de los 3,200 pesos.
Además de artículos de limpieza como del salón de clases representan unos 370 pesos más.
También los hogares deben considerar los gastos cotidianos que se mantienen durante todo el año escolar. Entre el servicio de transporte (unos 2,500 pesos al mes) y la comida o dinero para el recreo (1,500 pesos al mes), las familias terminan sumando unos 4,000 pesos mensuales al presupuesto del hogar.
Conforme los alumnos avanzan hacia niveles educativos superiores (secundaria, bachillerato y Universidad), la cifra se eleva sustancialmente al requerir computadoras, tabletas, libros especializados y herramientas digitales.
Pese al impacto en la economía familiar, la temporada de regreso a clases actúa como un potente motor para el comercio formal e informal.
“Esta temporada representa una oportunidad para diversos sectores comerciales. Activa una amplia cadena de consumo que beneficia a papelerías, librerías, tiendas de ropa, zapaterías, supermercados y comercios de tecnología. Para las tienditas de la esquina, la demanda se mantiene durante todo el ciclo escolar con la compra cotidiana del lunch, bebidas, abarrotes y artículos de higiene”, destacó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.