Buscar
Política

Lectura 4:00 min

Estampas cardenistas II

main image

Alberto Aguirre | Signos Vitales 

Alberto Aguirre

La relación entre cardenismo y el primer piso de la Cuarta Transformación era distante, casi nula, aunque Lázaro Cárdenas Batel estuvo en el staff del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El fundador del PRD entregó al político tabasqueño la estafeta, como gobernantes del entonces Distrito Federal. Entre los antiguos colaboradores del ingeniero, José Barberán, Armando López-Fernández, Francisco Garduño y César Yáñez se quedaron en el Palacio del Ayuntamiento.

El primer quiebre ocurrió después de los videoescándalos. A estas alturas, ya casi nadie recuerda las imágenes grotescas de Gustavo Ponce en Las Vegas ni cuestiona a René Bejarano. La maquinaria obradorista se encargó de demonizar al empresario Carlos Ahumada sin observar sus nexos con el perredismo tabasqueño, principalmente con César Raúl Ojeda Zubieta; mientras que Carlos Imaz discretamente pasó a segundo plano…

Ese mismo aparato propagandístico ahora busca zanjar aún más la distancia entre la 4T y el cardenismo. El político michoacano —considerado históricamente el líder moral de la izquierda progresista— habría dialogado con integrantes de la llamada mafia del poder, inclusive con representantes del salinismo.

De esas insinuaciones hubo una confirmación. En el 2006, en vísperas de los comicios que enfrentaron a AMLO con Felipe Calderón y Roberto Madrazo, hubo voces que aludieron a un encuentro que habrían sostenido Cuauhtémoc Cárdenas y Carlos Salinas de Gortari unas semanas después de la elección del 6 de junio de 1988. Dichos contactos fueron confirmados entonces por el también exregente Manuel Camacho Solís, uno de los principales asesores políticos de AMLO durante su primera candidatura presidencial.

Esa historia tuvo raíces chiapanecas. El suegro de Camacho Solís fue el doctor Manuel Velasco Suárez, exgobernador de aquella entidad; y Jorge Martínez Rosillo, un antiguo asesor del general Absalón Castellanos, sirvió como enlace para que Cárdenas y Salinas negociaran una salida política al conflicto postelectoral provocado por la caída del sistema.

Del lado cardenista, Martínez Rosillo. Del lado salinista, Camacho Solís y Manuel Aguilera, quien fue el anfitrión del encuentro entre los candidatos presidenciales, que duró apenas una hora.

“Ninguna de las partes cedió nada”, recordó Camacho Solís cuando la periodista Carmen Aristegui le cuestionó sobre la veracidad de las versiones sobre el conclave. “El ingeniero Cárdenas dijo: ‘Aquí hubo fraude, yo no puedo aceptar estas cosas’; Salinas dijo: ‘No’... Cuauhtémoc Cárdenas fue absolutamente honorable en esa reunión, y Salinas también fue suficientemente prudente como para no generar ninguna cosa que la hubiera echado a perder o se hubieran levantado de la mesa”.

Camacho Solís –el genio político de Salinas, hasta 1994— propuso limpiar la elección con la conformación de un grupo técnico. Ambas partes aceptaron y durante semanas trabajaron en la construcción de una metodología, pero el ala dura del salinismo no accedió. Aunque no derivaron en nada concreto, esas negociaciones ayudaron a despresurizar la polarización y evitar la violencia en 1988.

“En el oportunismo político que es característico de nuestra cultura, todo eso siempre se va asociar a que se transa”, le advirtió Camacho Solís a la periodista, “pero el que hubiera habido diálogo en esos momentos fue una cosa fundamental para evitar que hubiéramos llegado a una crisis constitucional y fundamental para evitar que hubiera habido violencia en esos momentos en el país”.

Efectos secundarios

DECISIONES. La probabilidad –cada vez más alta— de que la oposición pueda disputar con Morena la mitad de las 17 gubernaturas que se renovarán en las elecciones concurrentes del 2027 ha despertado la apetito de distintos grupos políticos. Dentro del PAN, además, los escenarios obligan a reforzar las apuestas en las tres gubernaturas que tendrán que defender: Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro; en esta última, postular a Felifer Macías Olvera garantiza el respaldo del gobernador, Mauricio Kuri, pero requerirá de un trabajo intenso de la cúpula blanquiazul para sumar a los grupos locales que apoyaban al exsecretario de desarrollo social, Luis Bernardo Nava. En tierras hidrocálidas, el alcalde capitalino, Leo Montañez registra un empate técnico con el senador Toño Martín del Campo. Ambos tienen arraigo, son competitivos y garantizan el triunfo ante la morenista Nora Ruvalcaba.

Alberto Aguirre

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.

tracking reference image

Noticias Recomendadas

Suscríbete