Sinaloa cuenta ya con un estado de fuerza de casi 8,000 elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno. La Secretaría de la Defensa Nacional desplegó 230 elementos militares para reforzar la seguridad en Culiacán, donde el jueves integrantes del Cártel de Sinaloa usaron armamento del alto poder y más de 700 hombres para obligar al gobierno federal a liberar a Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín el Chapo Guzmán.

De acuerdo con datos del propio gobierno federal, en Sinaloa hay presencia de 1,788 agentes de la Guardia Nacional; 712 policías estatales; 5,215 municipales, y 230 militares, estos últimos transportados el viernes a Culiacán, a bordo de dos aviones tipo Boeing 727-800 de la Fuerza Aérea Mexicana, con el fin de fortalecer la presencia de las tropas en esa localidad.

Los refuerzos forman parte del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, el cual está conformado por militares de élite que cuentan con un adiestramiento y armamento especializado, y responden a las operaciones particulares que ameritan su presencia.

Defienden actuación

Mediante un video publicado en redes sociales, elementos del Ejército expresaron que “en Culiacán los militares cumplimos con la misión. A pesar de que (se) estima que eran entre 700 y 800 delincuentes, sólo 350 les hicimos frente; les causamos más de cinco bajas, y cobardemente dejaron abandonados sus cuerpos. Los soldados cumplimos con el objetivo de detener a un delincuente, pero ellos amenazaron cobardemente con atacar a inocentes, a mujeres, niños, a estudiantes y familiares de militares. Esto demuestra que son cobardes”.

Unas 60 familias de militares que habitaban la unidad habitacional 21 de Marzo en Culiacán, Sinaloa, donde el jueves sicarios del Cártel de Sinaloa se apostaron con la amena de asesinar a personas, fueron desalojadas. En Veracruz, el soldado Fredy González, quien perdió la vida el jueves durante los enfrentamientos, fue sepultado en Tierra Blanca, de donde era originario.

Apuesta, por ciudadanos: AMLO

Al agradecer el apoyo de los elementos del Ejército, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que en las acciones de Culiacán su gobierno le apostó por los ciudadanos, no por la violencia. Reiteró que la liberación de Ovidio Guzmán López fue para evitar la muerte de civiles inocentes.

“Acabamos de tomar una decisión muy difícil, pero muy humana, en el conflicto en Culiacán, Sinaloa. Decidimos primero la vida de los seres humanos, no la violencia; la paz, la tranquilidad, no la discordia, no el odio, no la violencia, la hermandad, el amor al prójimo. Ésa es la filosofía; ésa es la doctrina de este gobierno.

“No nos importa que los conservadores, los autoritarios, quieran que se gobierne de otra manera. Ya ellos lo hicieron y no dio resultados. Al contrario, enlutaron a México; convirtieron a México en un cementerio. Esa estrategia de querer apagar el fuego con el fuego, de enfrentar la violencia con la violencia, nunca más, jamás vamos nosotros (a) reprimir al pueblo de México”, declaró.

Reanudarían actividades

Aunque algunos negocios permanecían cerrados, la calma volvía a Culiacán. Se espera que este lunes reinicien las actividades en planteles educativos y centros de trabajo, luego de que todavía el viernes permanecía la alerta por posibles enfrentamientos.

Las fuerzas federales, en conjunto con policías estatales y municipales, realizaron recorridos de vigilancia. Los vuelos de aerolíneas a aquella ciudad también se habían normalizado.

El viernes, el secretario de Seguridad federal, Alfonso Durazo, dijo que sigue vigente la orden de aprehensión con fines de extradición a Estados Unidos de Ovidio Guzmán López. Los abogados Juan Pablo Badillo Soto y José Luis González Meza anunciaron que promoverán un amparo para evitar su detención.

Hoy, reunión México-EU

Luego de la conversación telefónica que sostuvieron el sábado los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, en la que acordaron congelar el ingreso de armas de la Unión Americana a nuestro país, hoy se llevará a cabo un encuentro entre el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, y los secretarios de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; de Seguridad, Alfonso Durazo; de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, y de Marina, José Rafael Ojeda.