El diario financiero estadounidense The Wall Street Journal publicó una nota que relaciona una de las propiedades del presidente Enrique Peña Nieto con los contratos entregados a un empresario de la construcción.

El reportaje, titulado Líder Mexicano, bajo nuevo escrutinio , refiere que Roberto San Román Widerkehr le vendió una residencia de lujo, ubicada en un exclusivo club de golf en Ixtapan de la Sal, Estado de México, a Peña Nieto a finales del 2005, poco después de su toma de posesión como gobernados constitucional de esa entidad.

La propiedad está registrada en la declaración patrimonial de Peña Nieto, adquirida el 27 de diciembre del 2005 con 850 metros cuadrados de construcción y pagada de contado por 5 millones 611,195 pesos.

Posteriormente a la venta de la propiedad, la compañía de San Román, Constructora Urbanizadora Ixtapan SA, se convirtió en una de las principales proveedoras de la administración del entonces gobernador Peña Nieto, al recibir adjudicaciones por más de 107 millones de dólares, entre el 2005 y el 2011,refiere el diario.

Entre las obras realizadas por la compañía de San Román durante la gestión de Peña Nieto como gobernador se encuentran varios caminos y carreteras en la entidad, así como hospitales en Chimalhuacán y Amecameca, según documentos gubernamentales, afirma el diario.

Asimismo, la publicación afirma que una vez que Peña Nieto se convirtió en presidente, la compañía de San Román, la cual previo a la actual administración federal no había ganado ninguna licitación, recibió 11 contratos con un valor total de alrededor de 40 millones de dólares. De estos 11 contratos, seis fueron por asignación directa, asegura el diario estadounidense.

Apenas en diciembre pasado, The Wall Street Journal publicó un reportaje acerca de una propiedad de lujo comprada por Luis Videgaray Caso, dos meses antes de convertirse en secretario de Hacienda.

La propiedad, una mansión ubicada en el Club de Golf Malinalco, en el Estado de México, fue adquirida por el ahora secretario con financiamiento de Bienes Raíces H&G, propiedad de Juan Armando Hinojosa.

Tras la revelación del periódico, Videgaray emitió un comunicado en el que aseguró que no hubo conflicto de intereses en la transacción, puesto que realizó la operación cuando no era funcionario público y la transacción estuvo dentro de los parámetros del mercado.

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