La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación ante riesgos generados por las detenciones y expulsiones de migrantes en territorio mexicano y estadounidense, lo cual señaló ha generado reiteradas violaciones a sus derechos humanos.

Durante la audiencia pública Protección de personas en movilidad humana en Estados Unidos, México y el Norte de Centroamérica, llevada a cabo en el marco del 181 Periodo de Sesiones de la CIDH, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) en México y diversas organizaciones sociales denunciaron que políticas de externalización de fronteras, expulsiones colectivas y obstáculos de acceso a la justicia tanto en México como en EU, son parte de las violaciones sistemáticas a las que se enfrentan los migrantes, provenientes en su mayoría de Centroamérica.  

Por su parte, Guillermo Fernández-Maldonado representante de la ONU-DH en México, advirtió que se ha logrado identificar aspectos que generan serias preocupaciones en relación con la devolución de migrantes que no sólo ponen en riesgo el principio el respeto de no devolución, sino que estos retornos se llevan a cabo a lugares con altos índices de violencia lo que pone en riesgo a estas personas.

En este contexto, Fernández-Maldonado enfatizó las preocupaciones sobre las expulsiones desde EU bajo el Título 42, impide el acceso a procedimientos de asilo y la identificación de necesidades de protección por parte de las autoridades estadunidenses, con más de 845,000 expulsiones de personas migrantes a la frontera norte de México.

Además, señaló que por parte de México la capacidad de respuesta de los albergues de la sociedad civil se encuentra rebasada, mientras que la expulsión de personas por vía aérea bajo el Título 42 hacia el sur de México y Centroamérica, sin pasar por un mecanismo de identificación de necesidades de protección ni protocolos sanitarios, acentúa las vulnerabilidades de las personas en movilidad.

Finalmente, Esmeralda Arosemena de Troitiño, comisionada de la CIDH, indicó que los datos otorgados por las organizaciones son muestra de la violación a “todos los derechos”, por lo urgen realizar un llamado a los países de la región para dar respuesta a las problemáticas. También mostró una gran preocupación sobre la situación de los menores migrantes.

maritza.perez@eleconomista.mx