El presidente Andrés Manuel López Obrador atrajo la atención de Twitter durante su conferencia matutina de este miércoles al mencionar que el director de Política Pública de la red social en México y América Latina, Hugo Rodríguez Nicolat, es simpatizante del Partido Acción Nacional (PAN) y trabajó como asesor de un senador panista.

"Sólo esperamos de que haga su trabajo de manera profesional, que no promuevan la creación de granjas de bots", dijo el mandatario federal, para luego exhibir el perfil de LinkedIn de Rodríguez Nicolat, a quien se refirió como el "director de Twitter en México".

A través de un hilo en la red social, Twitter México respondió a López Obrador que "ninguna persona en Twitter es responsable, por sí sola, de nuestras políticas o acciones de cumplimiento, y es lamentable ver comentarios dirigidos a nuestros empleados como responsables únicos de las decisiones o reglas de la empresa".

La red de microbloggin explicó que sus portavoces no toman decisiones de cumplimiento, ni participan en el proceso de revisión de éstas. "Esto ocurre en un proceso colegiado, basado en reglas y proceso, no en intereses particulares", informó.

"La labor de nuestros voceros es únicamente compartir las decisiones con el público y responder preguntas. Y la nuestra es tener equipos que cuenten con una trayectoria relevante y diversa para cumplir de forma objetiva con los requerimientos de cada puesto", detalló Twitter.

La red social reiteró que seguirán siendo transparentes sobre sus políticas, su evolución y su aplicación, además de cuidar siempre la seguridad de sus empleados.

Antes de ingresar a Twitter, Rodríguez fue coordinador de proyección internacional del PAN (2005-2006) y jefe de logística del equipo de transición del presidente Felipe Calderón (2006-2012), entre otros cargos, según su perfil en la red social profesional publicado en LinkedIn.

Twitter y otras redes sociales se enfrentan al dilema de permanecer políticamente neutrales y al mismo tiempo promover la libertad de exprsión, luego de que recientemente dieron un paso inédito tras clausurar las cuentas del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de muchos de sus simpatizantes. 

Cabe recordar que en esa ocasión, López Obrador mostró su desacuerdo con esa decisión, y la calificó como censura.

El jefe de Twitter, Jack Dorsey, defendió la semana pasada la prohibición de Trump, pero reconoció que fue producto de su "fracaso en promover una conversación saludable".

kg