Ante fenómenos como como el operativo Rápido y Furioso por las que Estados Unidos introdujo armas de forma ilegal a México, el Senado pidió al presidente Felipe Calderón que promueva con países que considere necesarios un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas.

A propuesta de senadores del PAN, PRI y PRD como Rubén Camarillo; Adriana González; Rosario Green y José Guadarrama, el pleno del Senado aprobó por unanimidad un punto de acuerdo con exhorto a Calderón para que participe activamente durante las negociaciones para que el futuro Tratado sobre Comercio de Armas incluya una cobertura exhaustiva de todo tipo de armas y equipamiento conexo, incluyendo material de defensa y doble uso con potencial uso letal, así como de todo tipo de transferencias y transacción de las mismas y que este cuente con sistemas periódicos de registro y evaluación.

Se exhorta a los Senadores de todos los Grupos Parlamentario a que, a través de los mecanismos de diplomacia parlamentaria en que participen, inviten a sus contrapartes a promover la firma de un Tratado de Comercio de Armas firme y sólido que evite el desvío de las mismas hacia actividades prohibidas por el Derecho Internacional.

En el punto de acuerdo, senadores de todos se comprometieron a que a través de los mecanismos de diplomacia parlamentaria en que participen, invitarán a sus contrapartes a promover la firma de un Tratado de Comercio de Armas firme y sólido que evite el desvío de las mismas hacia actividades prohibidas por el Derecho Internacional.

El dictamen del Senado recuerda que la Asamblea General de la ONU en el 2006, reconoció, que la ausencia de normas internacionales comunes para la importación, exportación y transferencia de armas convencionales contribuía a los conflictos, al desplazamiento de personas, al delito y al terrorismo y, por ende, socavaba la paz, la reconciliación, la seguridad, la estabilidad y el desarrollo sostenible.

Específicamente se exhorta a que México promueva la prohibición de toda transferencia de armas cuando se registra un alto nivel de riesgo de que puedan ser utilizadas para cometer o facilitar violaciones graves a los derechos humanos y al derecho humanitario , menciona el punto de acuerdo.