Rosario Robles, extitular de Sedesol y Sedatu durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, dijo que la Fiscalía General de la República (FGR) busca que ella denuncie a “excolegas” de mayor jerarquía en el gabinete del sexenio pasado para así recobrar su libertad.

Robles quien fue detenida en agosto del 2019 imputada de dos cargos por ejercicio indebido del servicio público, señaló en una carta escrita a mano que fue publicada este lunes 26 de octubre a través de su cuenta de Twitter que cuenta con información de fuentes “confiables” de la FGR que se han reunido con sus excolaboradores “ofreciendo impunidad a cambio de que declaren lo que ellos necesiten”.

Aseguró que la Fiscalía quiere que denuncie como responsables a sus excolegas “para que obtengan la información que ellos quieren (no importa que no sea verdad) y completar así el guion que han fabricado y que nada tiene que ver con la justicia”, señaló.

“También sé que lo que pretenden para que yo obtenga mi libertad -como en otros caos- es señalando como responsables a excolegas míos, de mayor jerarquía en el gabinete del sexenio pasado, con el objetivo de dirigir hacia ahí sus baterías”, denunció la exfuncionaria.

Aseguró que las teorías e hipótesis de la FGR “nada tienen que ver con la verdad” e Indicó “yo no mentiré para obtener mi libertad. No quiero salir por la puerta de atrás”. 

Agregó que confía en un sistema de justicia con enfoque en los derechos humanos y se encuentra en espera de una respuesta positiva por parte de los organismos internacionales a los cuales ha recurrido.

“Seguiré luchando por los cauces legales porque soy inocente, porque confío que alguien en el sistema judicial tendrá la valentía de aplicar la ley, porque creo en un sistema de justicia que tiene un enfoque garantista, defensor de los demás humanos, y porque espero una respuesta positiva de los organismos”, escribió la exsecretaria en la carta.

Indicó que no busca su libertad a través de “la mentira y la falsa delación disfrazada de testigo colaborador”. 

Sentenció que “nada se gana utilizando la justicia, este preciado bien, para vendettas. Esto no es propio de la izquierda. Tampoco tiene nada que ver con la República Democrática que muchos queremos defender y por la que hemos luchado toda la vida”.

En 2019 la exsecretaria fue ingresada en la cárcel de Santa Marta en Ciudad de México al ser acusada del desvío de recursos públicos por 5,073 millones de pesos.