Con el propósito de proteger sus derechos y frenar los feminicidios en México, el gobierno federal reinstaló de manera formal el Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres.

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, presidenta del referido sistema, afirmó que para el gobierno mexicano la perspectiva de género es una prioridad a instrumentar en todas sus políticas, programas y acciones.

“Y, a diferencia de otros tiempos, el Estado mexicano asume hoy como su responsabilidad primaria proteger y garantizar la vida de las mujeres”.

El evento formal de reinstalación fue privado, no se permitió el acceso a la prensa.

Previamente, en conferencia de prensa junto con Sánchez Cordero y Nadine Gasman, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Candelaria Ochoa Ávalos explicó que el sistema nacional consiste en llevar a cabo una coordinación interinstitucional entre los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal.

“Hoy estamos visitando los estados, yendo a hacer la vinculación con los municipios porque el feminicidio se da en un espacio, lugar y territorio determinados, y necesitamos vincular a los municipios con la política del Estado en materia de alerta de violencia de género”.

Durante la reinstalación del sistema a cargo del nuevo gobierno federal, anticipó la titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim), se presentarían el Programa Nacional de Inmujeres y el de Conavim, entes que habrán de coordinarse también con el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal.

En su turno, Gasman refrendó que para el gobierno federal es importante que las mujeres puedan vivir libres de violencia, y detalló que la pretensión es poner en el centro las necesidades de las mujeres y tener realmente un sistema que funcione y dé respuesta.