A casi 14 años del linchamiento de tres agentes de la entonces Policía Federal Preventiva y ahora en el 90 aniversario de la actual Policía Federal, los uniformados agredidos por pobladores de San Juan Ixtayopan, Tláhuac, fueron condecorados por el presidente Enrique Peña.

A dos de ellos, Cristóbal Bonilla Martín y Víctor Mireles Barrera, se les reconoció con la condecoración Caballero Águila, misma que se entrega a los integrantes fallecidos en el cumplimiento de su deber.

Mientras que Édgar Moreno Nolasco, sobreviviente de la turba que lo golpeó hasta dejarlo herido de gravedad luego de confundirlos con secuestradores mientras investigaban una vivienda donde supuestamente se almacenaba droga, recibió una de las tres menciones honoríficas que se entregaron a policías federales por acciones sobresalientes.

El último acto de su administración para conmemorar a la Policía Federal sirvió para que Peña Nieto reconociera la lejanía para obtener resultados satisfactorios en el combate al crimen organizado, aun y con el esfuerzo de los cuerpos de seguridad.

A 90 años, cuando Alfredo Serrato, al mando de 53 elementos, arrancó el Escuadrón de Agentes Vigilantes, encargado de resguardar la carretera México-Pachuca, ahora la realidad del país es muy distinta. Lo que en un principio fueron agentes en motocicletas, ahora la PF despliega en su aniversario el poderío que representa una institución que ronda el siglo de existencia.

Aunque desde su creación los retos fueron incrementando, fue durante el sexenio de Felipe Calderón cuando la corporación asumió una confrontación, junto al Ejército y la Marina, contra el crimen organizado. Las bajas de los uniformados son visibles en dos muros de honor en el Centro de Mando de la Comisión Nacional de Seguridad, pero el despliegue de efectivos en todo el país y una estrategia de guerra para anular a los cabecillas de los cárteles generaron que los policías también incurrieran en faltas.

Peña destacó, en este sentido, que en el 2016 se creó la Unidad de Derechos Humanos de la PF, a fin de promover una cultura de respeto a la dignidad humana y para que los uniformados fueran capacitados en la materia.

A 12 años de la ofensiva contra el crimen, los pendientes en capacitación en derechos fundamentales queda a la vista. De acuerdo con la CNDH, en la última década la PF ha recibido cuatro recomendaciones por violaciones graves a los derechos humanos y 60 por violaciones particulares.