A cuatro días de que entró en funciones la Guardia Nacional en el país, elementos de la Policía Federal (PF) que se integrarían el nuevo cuerpo militar —que es eje central del Plan de Seguridad del gobierno federal— protestaron en la Ciudad de México por su incorporación.

Los integrantes de la Policía Federal realizaron diversos bloqueos en la capital del país y en la zona colindante y anunciaron un paro nacional para este jueves.

“Nosotros estamos aquí porque somos policías federales. De momento íbamos a ir a evaluaciones a los campos militares, lo cual no aceptamos porque no queremos ser Guardia Nacional y si se va a acabar, que nos liquiden como policías federales”, declaró un elemento.

Durante las primeras horas de este miércoles, se registró una concentración de aproximadamente 1,500 uniformados en el Centro de Mando, en la alcaldía de Iztapalapa. Los inconformes señalaron que desde el inicio de la administración encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador se han transgredido sus derechos laborales.

En el lugar, algunos elementos agredieron a la coordinadora operativa interinstitucional de la Guardia Nacional, Patricia Trujillo, quien pretendía mantener un diálogo con ellos.

“Aquí hay hombres y mujeres de gran valor, hombres y mujeres que han arriesgado su vida, en remembranza de los ejercicios que han realizado mis compañeras y mis compañeros, agradezco de antemano que me permitan dialogar con quien se decida, y posteriormente, ir con el doctor (Alfonso) Durazo”, dijo Trujillo a los medios de comunicación.

Una comisión integrada por uniformados entregó a Trujillo un pliego petitorio con 16 demandas, mismas que la coordinadora operativa de la Guardia Nacional se comprometió a dar respuesta.

Entre los puntos principales se encuentra el respeto a la dignidad de los integrantes de la Policía Federal, así como a la antigüedad laboral y prestaciones de los policías, y cancelar las evaluaciones realizadas por personal militar.

Además, los uniformados exigieron no alojarse en cuarteles militares y la renuncia de todos los mandos a partir de comandantes de compañía hasta directores, bajo el argumento de que algunos de ellos se encuentran relacionados con el crimen organizado.

También instaron a la desaparición del sueldo base de 2,300 pesos y contar con un sueldo quincenal de 15,000 pesos libres de impuestos a partir de la segunda quincena de julio de este año, la devolución del estímulo por operatividad de 9,800 pesos, cada 25 días laborados, y la eliminación inmediata de la prueba del polígrafo (conocido como detector de mentiras).

Solicitaron horarios laborales establecidos conforme a la Ley Federal del Trabajo y la instalación de una oficina de derechos humanos para los policías, dentro del Centro de Mando en Iztapalapa.

Y la formación de un sindicato para la Policía Federal-Guardia Nacional, así como recibir uniformes dos veces por año.

“No seremos evaluados y pasaremos en automático a la Guardia Nacional y el mando saldrá de las filas de la Policía Federal”, exigieron los inconformes.