Isamar Escobar, dueña de un perro Chihuahua llamado Mariachi, fue víctima de extorsión. El día 12 de junio del 2017, el perro salió de su casa luego de asustarse con el ruido de fuegos artificiales, mientras Escobar se encontraba trabajando.

Cuando regresó a su hogar, Escobar fue informada de la desaparición del animal. Tras buscarlo por varias horas sin éxito, decidió imprimir carteles con su número y la foto de Mariachi. Al día siguiente caminando por las calles se reencontró casualmente con su pequeña mascota. Respiró aliviada.

De regreso en casa, comenzó a recibir varias llamadas de personas que aseguraban tener al perro; incluso “me mandaron mensajes de WhatsApp con fotos y exigiendo una recompensa por mi perro, pero el animal de las fotos tenía cataratas, Mariachi no tiene ese problema”.

Era claro que Escobar se encontraba ante presuntos extorsionadores.

El robo de perros en la Ciudad de México es un problema del que se ha hablado mucho. En 2017 se abrieron 125 expedientes por robo a mascotas, de los cuales 73 fueron perros y sólo cuatro se resolvieron por la PGJCDMX.

Aunque del 2016, con 115 reportes de robo a mascotas, a 2017 se observó un ligero incremento en la denuncia de este delito, el titular de la Subprocuraduría de Averiguaciones Previas Descentralizadas de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, Guillermo Terán, aseguró que esta cifra “no es un repunte que nos haga suponer la existencia de un fenómeno delictivo”.

Terán dijo en entrevista para El Economista que, en la mayoría de casos, más que un robo el dueño extravía al animal; aunque claramente hay personas que roban perros, pero los casos son mínimos.

La extorsión ocurre luego de que los dueños pegan panfletos para buscar a sus mascotas. Existen personas que ven los avisos y llaman al dueño para pedir un rescate por la mascota, aunque algunas veces no tengan al animal en su posesión.

La información que colocan las personas que buscan a mascota, como el número de contacto para comunicarse en caso de que alguna persona pueda dar información y la fotografía para identificar al perro, permiten al delincuente poder extorsionar a la gente que espera por su animal.

Terán dijo que el tiempo estimado en que se reporta el delito varía, ya que algunas personas ponen el acta al momento y otros presentan la queja cuando ya han recibido llamadas de extorsión.

Otras pérdidas de mascotas más frecuentes, de acuerdo con Terán, son de gatos, hurones, hámster y aves.

Prevención del delito

El funcionario recomendó prevenir el delito de las siguientes formas: “Si tú eres una persona que ha decidido incorporar a una mascota a tu vida, lo debes registrar, debes llevarlo a que le coloquen algún chip, a que le hagan un tatuaje”, con el fin de generar la información del perro que acredita que el animal tiene un dueño.

El Gobierno de la Ciudad de México convocó a los ciudadanos a registrar en Locatel a sus mascotas, para que en caso de pérdida las autoridades puedan localizar al animal de una manera más inmediata y regresarlo a su dueño. El registro se coloca en una placa que contiene un folio en la parte de atrás, que permitirá a las personas que encuentren al perro reportarlo a Locatel y con el registro del animal se podrá entregar a su dueño.

Estas son medidas preventivas para que las autoridades puedan solucionar el problema más rápido y con mayor eficacia. También podrían evitar que los delincuentes puedan efectuar una extorsión.

alheli.montalvo@eleconomista.mx