En lo que va de la emergencia sanitaria para contener la pandemia de Covid-19 en México, personal médico de distintas instituciones locales y federales han realizado más de 100 manifestaciones y preparan una más para el próximo 1 de julio, para reiterar su exigencia del equipo necesario para hacer su trabajo, así como para denunciar hostigamiento en contra de trabajadores que se atreven a hacer públicas las condiciones irregulares en que laboran.

Armando Rosales Torres, secretario general del Sindicato Nacional Libre de los Trabajadores del Seguro Social (SNLTSS), denunció que hay una “intimidación, persecución y cacería laboral tremenda”, por parte de las autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), como del sindicato oficial.

Aseguró que el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y la dirección del IMSS se han convertido en un "binomio perverso de represión". “Es el propio sindicato el que los está corriendo”, aseguró Rosales.

Entre las denuncias de sanciones desproporcionadas por el IMSS destaca la recisión del contrato al médico residente tamaulipeco, Jaziel López, quien a unos días de iniciada la emergencia sanitaria, apareció en un video solicitando el apoyo de la sociedad para que hubiera en ese hospital ventiladores mecánicos.

En el video aparece junto a una paciente y señala que lleva ocho horas dándole respiración mecánica apretando una bola de plástico, debido a la falta de un aparato para atenderla.

Ante eso el 18 de mayo, la delegación del IMSS en Tamaulipas emitió un comunicado en el que informa que fue separado del cargo por considerar que “faltó a su responsabilidad, probidad y honradez como médico”.

Con ello no sólo perdió el trabajo, sino su beca y lo que llevaba de residencia médica para obtener el posgrado en urgencias médicas, así como su imagen al tacharlo de mentiroso.

El médico presentó una denuncia ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) pidiendo la restitución en su empleo.

También destaca el de José Sergio Becerra Márquez, de la Ciudad de México, a quien el SNTSS le suspendió sus derechos sindicales por 210 días, por pedir insumos para evitar contagios.

En ese sentido, Rosales Torres comentó que “han pasado los meses y mis compañeros del IMSS seguimos contagiándonos; hemos solicitado que nos hagan la prueba para saber quiénes estamos contagiados y nos doten del equipo de seguridad necesario y no lo hacen”.

Asimismo, expuso que, en los hospitales denominados de reconversión, es decir aquellos que fueron habilitados para atender a pacientes con Covid-19, no se cumplen con los protocolos necesarios para ello, porque cuando llega un paciente que puede ser portador de la enfermedad, lo llevan de un lado a otro, sin las precauciones necesarias y sólo hasta que los consideran como probable portador, entonces se activan ciertas precauciones.

“Eso se convierte en un contagiadero, tanto de trabajadores de los hospitales como de los pacientes que acuden para tratar otras enfermedades”, mencionó.

Lo grave, añadió, es que como el gobierno se niega a hacer las pruebas necesarias no se sabe realmente en qué situación estamos.

Además, aseguró que el equipo de protección personal es sumamente deficiente, por lo cual prácticamente todos los trabajadores del sector han tenido que comprar mascarillas, caretas y otros implementos para sentirse un poco más seguros.

Dijo que algo preocupante son los trabajadores de las ambulancias a quienes no les dan el equipo de prevención necesario con el argumento de que no lo necesitan. Describió un caso de ese tipo en el IMSS, donde un conductor se enfermó de Covid-19 y sólo le dieron incapacidad por enfermedad general, cuando en realidad tiene Covid-19 y se contagió trabajando.

También mencionó que la organización que representa ha documentado al menos dos expedientes de personas fallecidas cuyos familiares no han podido cobrar los seguros a los que tienen derecho si el trabajador muere por Covid-19. Mencionó que en el caso de los deudos de trabajadores del IMSS y, en general del sector salud, que han fallecido en el cumplimiento de su trabajo “lo mínimo que pudieran hacer las autoridades es facilitarles todos los tramites y realmente darles lo que les prometieron”.

Pese a esa situación, el dirigente sindical dijo que no es momento para una manifestación, debido a que se convertiría en un foco de contagio, por la etapa de propagación de la enfermedad en la que se encuentra el país.

Denuncian cadena de hostigamiento laboral

Rafael Soto, vocero de la Unión Nacional de Trabajadores de la Salud por México (UNTSM), denunció que ha persistido una respuesta parcial a la demanda de material de prevención como mascarillas, cubrebocas y batas quirúrgicas, pues la dotación no es permanente.

El también trabajador del Centro Médico Nacional Siglo XXI dijo que los dirigentes sindicales, tanto del IMSS, el ISSSTE y la Secretaría de Salud, en lugar de proteger a sus representados, lo que hace es “salir a cuidarle la espalda al patrón” y firmar minutas a espaldas de los trabajadores finiquitando manifestaciones en donde la autoridad se compromete a abastecer los insumos necesarios y generalmente los incumplen.

A esa situación, se sumó la cadena de despidos, sanciones y hostigamientos a trabajadores que se atreven a denunciar las anomalías en los espacios donde se atiende a pacientes con la nueva cepa de coronavirus.

También denunció que el bono que prometió el gobierno a trabajadores que atienden a pacientes con Covid-19 no ha sido entregado a todos. “Primero dijeron que, a todos, después que nada más a Covid y luego nada más a los completamente conversos”.

Denunció que han documentado que algunos se han entregado a personal de licencia o administrativos, gente del sindicato y de confianza que no están directamente al frente de atención a pacientes con Covid-19.

Lo grave, añadió, es que, en el hospital de Acapulco, Guerrero, donde se los habían dado, les llegó una notificación que tendrían que regresarlo y comenzaron a descontárselos, con el argumento que a ellos no les tocaba.

Entre las irregularidades documentadas por esa organización destaca una queja en contra de la dirección de enfermería del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI por el contagio de personal en esa área, luego de que la jefa de servicio, siendo sospechosa de portar Covid-19 se presentó a trabajar a la Central de Esterilización y Equipos (CEYE) y después resultó positiva y hasta entonces fue aislada.

Por otra parte, afirmó que son varios los casos de despedidos por haber denunciado lo que pasa en los hospitales de los cuales la UNTSM ya entregó a las autoridades del IMSS las pruebas de dos casos, uno en Monterrey, Nuevo León y otro en Cancún, Quintana Roo.

Dijo que también tiene las pruebas de otro caso más en el que el SNTSS le suspendió sus derechos sindicales a un trabajador por 210 días, por haber participado en la organización de una manifestación.

Mencionó que la prioridad es que se reconozca el riesgo de trabajo para los trabajadores y sobre todo para los que fallecieron y ahora sus familiares batallan para hacer efectivos los seguros, pues no es lo mismo que en sus documentos se consigne que fallecieron por haber contraído la enfermedad en su trabajo que por otro motivo, lo cual representa 60% de diferencia en las indemnizaciones.

En Xoco fallan protocolos

Por su parte Francisco Julián Martínez Maldonado, dirigente de la UNTSM y enfermero de Xoco, dijo que el equipo de protección ya lo tienen, pero su dotación no es continua y hay una marcada diferencia entre el turno matutino y vespertino, respecto al de la noche.

Además, debido que ese hospital es considerado híbrido, es decir que se atiende tanto a pacientes con Covid-19, como a otros que no, deberían tenerse las mimas medidas de prevención en todo el inmueble y no es así.

El argumento que expresan las autoridades es que no todos los empleados lo requieren. Sin embargo, añadió, eso se ha traducido en el contagio de al menos 62 trabajadores, de los cuales fallecieron dos policías, una persona de lavandería, un médico y un empleado de consulta externa.

Eso se debe a la falta o mala aplicación de protocolo, tanto desinfección como procedimientos de trabajo e instalaciones adecuadas.

Comentó que, en su caso, estuvo atendiendo a un paciente que ingresó por disparo de arma de fuego desde el 22 al 29 de mayo, cuando lo cambiaron de área porque resultó positivo a Covid-19. Dijo que para que le hicieran la prueba tuvo que hacer un reporte a la secretaria de salud, la Secretaría del Trabajo y la CNDH. Sólo así le hicieron caso para hacerle la prueba.

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kg