A un año del asesinato del periodista Javier Valdez Cárdenas, ocurrido en Culiacán, Sinaloa, las investigaciones no han arrojado avances sobre la autoría intelectual del crimen del corresponsal de La Jornada y cofundador de RíoDoce.

Aunque la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) reportó la detención de Heriberto Picos Barraza, el Koala, por su presunta participación en el homicidio, integrantes de organizaciones defensoras del derecho a la libertad de expresión coincidieron en que esto no significa el cierre del caso.

En entrevista, Jan Albert-Hootsen, representante en México del Comité de Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), reconoció que la detención de Heriberto Picos Barraza, el Koala, es un avance y es “bienvenido”; sin embargo, afirmó que “mientras no se haya detenido a todos los autores materiales e intelectuales, que no se haya establecido el móvil del asesinato y se llegue a una sentencia”, la investigación debe continuar.

“Es apenas el primer paso y hacemos el llamado a las autoridades para que sigan con la investigación para que no quede en la impunidad”, dijo.

En el mismo sentido se pronunció Balbina Flores, representante de Reporteros sin Fronteras (RSF), quien agregó que la Feadle deberá sostener ante un juez la vinculación de Picos Barraza al asesinato del periodista.

Andrés Villarreal, jefe de información de RíoDoce y compañero de Valdez Cárdenas, destacó que la investigación a un año del crimen “es apenas parcial de lo que se hubiera esperado”.

“Profundizar en la investigación, pero especialmente que vaya dirigida a los autores intelectuales, quienes mandaron a esta célula a asesinar a Javier; no fue una acción que hayan emprendido solos estos tres sujetos que ha señalado la Fiscalía que participaron, sino que hay seguramente autores intelectuales”, refirió.

Dijo que la teoría del caso presentada por la Fiscalía “se sostiene”, ya que en ésta se considera la labor periodística como móvil del asesinato, señalando a una organización del crimen organizado quien dio la orden.

“Visto así, nosotros pensamos que la investigación va por el cauce debido, pero insistiendo en eso, que no es suficiente la detención del chofer que le cerró el paso a Javier y tampoco con el señalamiento de quienes jalaron el gatillo”, refirió.

Villarreal destacó que existe la “preocupación” que en nuestro país las investigaciones criminales “se atoran”, cuando deberían ir más allá de los autores materiales, y más si apuntan al crimen organizado.

“El caso de Miroslava Breach es el ejemplo más reciente, pero hay muchos más donde sucede lo mismo”, señaló.

Balbina Flores recordó que tras el asesinato de Javier Valdez, la Conago se reunió con el presidente, Enrique Peña Nieto, donde lanzaron promesas para fortalecer la protección a los periodistas en nuestro país.

Sin embargo, a casi un año de ese encuentro, la representante de RSF expuso que “estos compromisos no han sido cumplidos o satisfechos totalmente”, ya que a pesar de que hay avances en los protocolos de investigación en agresiones a periodistas, no se han hecho públicos.