El presidente mexicano Enrique Peña Nieto reconoció que se reunió en varias ocasiones con funcionarios de la constructora brasileña Odebrecht, la cual admitió haber pagado sobornos a funcionarios en América Latina.

Sin embargo, la presidencia negó un reporte que cita archivos de casos judiciales brasileños que insinúan que su campaña presidencial de 2012 pudo haber recibido dinero de la compañía.

La oficina de Peña Nieto dijo en un comunicado publicado el martes en el periódico Reforma que “ningún funcionario de Odebrecht o sus filiales tuvo participación alguna en la campaña”.

La organización no lucrativa Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) habían reportado la reunión de Peña Nieto y dijo que un alto funcionario de su campaña pudo haber recibido 3,14 millones de dólares de una filial de Odebrecht. El funcionario negó la acusación.

El gobierno de Peña Nieto fue criticado cuando recientemente despidió al fiscal de crímenes electorales que investigaba el caso.

El director de Braskem, la filial petroquímica de Odebrecht, aseguró que su empresa acompañó de tiempo completo la campaña de Peña Nieto en el 2012. “Acompañamos de tiempo completo toda la campaña del PRI y del actual presidente. No sólo de él, sino también de su equipo”, expresó Carlos Fadigas de acuerdo con una transcripción del encuentro, de la cual la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad obtuvo una copia.

De acuerdo con el documento la empresa realizó tres transferencias por 1.5 millones de dólares a Latin America Asia Capital, empresa vinculada con Emilio Lozoya Austin. Por otra parte Mexicanos ya había publicado en agosto, una transacción de 3 millones 140,000 dólares, realizada por Oderbrecht, justo en el momento de la contienda electoral de 2012.