La secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Cecilia Romero Castillo, consideró que la firma del llamado Pacto por México es la posibilidad real de dar un brinco hacia el Siglo XXI, en términos de práctica política, y pretende ser un freno a la regresión.

La víspera, el presidente Enrique Peña Nieto firmó con los dirigentes nacionales del PAN, PRI y PRD el Pacto por México, el cual contiene 95 acciones a desarrollar en cinco ejes temáticos en materia de derechos, seguridad, crecimiento económico, transparencia y gobernabilidad.

En entrevista con Notimex, Romero dijo que el pacto es la enumeración y conceptualización de una serie de acciones que se consideran necesarias para el desarrollo del país, pero cuya concreción no es un acto del voluntarismo de los dirigentes partidistas y del presidente de la República.

Explicó que es una apuesta en blanco y negro de lo que es imprescindible para que México prospere, y para que ello ocurra se requiere del concurso de muchas más fuerzas, además de los tres principales partidos políticos y del titular del Ejecutivo federal.

La lideresa del Partido Acción Nacional (PAN) consideró que de ahí que no cabe duda de que el pacto "no va" si no se incorporan cada día nuevas voluntades para impulsarlo.

Más adelante, resaltó que mediante este acuerdo nacional se pretende frenar a los poderes fácticos, que son el ejercicio del poder tras bambalinas, las cuestiones extraoficiales y metalegales que influyen a través del dinero.

Asimismo, incluyó en esa lista a la prebenda, la corrupción, los usos y costumbres, la monopolización de actividades, y acciones o posiciones que evitan que el desarrollo del país se lleve a cabo sin trabas.

Subrayó que el pacto también pretende ser un freno a la regresión, ya que " no queremos al partido que gobernó al país antes del 2000, sino uno que gobierne a México en pluralidad, tolerancia, armonía, y por ello no puede haber una regresión".

Por otro lado, dijo que desde la perspectiva del PAN "el pacto es un gran logro porque los 12 años de gobiernos panistas que precedieron a la administración que inicia tuvieron resultados muy importantes, pero no se pudo avanzar lo suficiente por falta de este acuerdo general".

Respecto a las reticencias de algunas corrientes perredistas de firmar el pacto, aclaró que su signa es precisamente un compromiso por México, ya que "tenemos adelante una administración que dura seis años, en la que tenemos que avanzar todos los días para la concreción de estos acuerdos".

"No es un Pacto que nos comprometa a quedarnos callados o nos obligue a actuar, callar y obedecer, sino al contrario, de él se van a derivar una serie muy importante de acciones y discusiones", enfatizó.

La panista destacó que ese instrumento constituye un arranque, una salida, pero todavía hay mucho que construir, por lo que "confió en que se irán acomodando las cosas para que todos los que quieran opinar, disentir, aportar o enriquecer lo puedan hacer, pues no veo que las cosas estén terminadas".

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