A 80 años de que fue fundado, el Partido Acción Nacional (PAN) no está exterminado, ni muerto; tiene futuro, y mucho; sólo hay que trabajar en unidad para recuperar la confianza ciudadana, coinciden los senadores Gustavo Madero, Josefina Vázquez Mota, Damián Zepeda y Mauricio Kuri.

“El riesgo que tiene es que si no entiende bien estos cambios y sigue actuando inercialmente como si nada hubiera cambiado, el PAN puede caer en la irrelevancia y ya no ser pertinente para los ciudadanos”, advierte Madero Muñoz, expresidente nacional del PAN.

En su opinión, la octogenaria fuerza política “no ha ocupado bien el espacio de construir la alternativa a nivel nacional; en lo local sí lo ha hecho, es más fuerte el PAN en lo local, en los municipios, en los estados, que en lo nacional”.

¿El PAN, como oposición, está derrotado?

No. El PAN no es oposición, es alternativa. Nosotros no creemos en lo que (el presidente) Andrés Manuel propone. El gasto opaco y discrecional por ocurrencias de un presidente es lo que combate el PAN.

Su partido, explica, durante ocho décadas ha sido uno de los principales impulsores de la democratización de México; y que el país, como el mundo, enfrenta una crisis del sistema de partidos y de representación política.

“Yo veo el PAN a nivel nacional, al CEN (Comité Ejecutivo Nacional), muy aletargado, muy pasivo, muy fuera de contexto, muy poco influyente en la agenda nacional y esto tiene que cambiar y resolverse en los próximos meses para poder ser la verdadera alternativa de futuro”, declaró.

Vázquez Mota señala a la “resolución de conflictos internos” como uno de los retos del PAN.

“Tenemos que hacer un análisis profundo de dónde hemos acertado, dónde no, y creo que sigue siendo un reto enorme para Acción Nacional tener la capacidad de resolver nuestros conflictos internos porque cada vez que nos dividimos sabemos que abrimos la oportunidad para perder la confianza y el voto de los ciudadanos”, reconoce la excandidata presidencial panista y excandidata al gobierno del Estado de México.

Mauricio Kuri, coordinador de los senadores del PAN, se jacta de que su partido es la única oposición y opción que México tiene, y de que hoy gobierna a cerca de 25 millones de mexicanos y en el Congreso de la Unión es la segunda fuerza política.

“Seguimos dando la batalla. Si estuviéramos derrotados el presidente de la República no se dirigiría a nosotros todos los días (...) Haber perdido (la elección presidencial) en el 2018 fue lo mejor que le pudo haber pasado al partido y al país. Nuestro partido se alejó del ciudadano, lo que nos sacudió, y tenemos que regresar a nuestras bases (...) Estamos más vivos que nunca”.

Para Damián Zepeda, expresidente nacional del PAN, su partido llega a su 80 aniversario “en un momento electoral” complicado, tras la derrota en los comicios presidenciales del año pasado “pero con una presencia territorial muy importante de gobiernos estatales y municipales.

“Hoy tenemos que entender el papel que tenemos y ser una oposición útil para México. Señalar lo que está mal y apoyar lo que está bien y siempre proponer alternativas”, concluyó.

Pelear por candidaturas

Héctor Larios, secretario general del PAN, indicó que hay lecciones que aprender, en especial de los 12 años en los que estuvieron en Los Pinos .

Reconoció que se quedaron enseñanzas como limar las disputas al interior del partido ante elecciones en puerta.

“¿Qué errores cometimos?, desde luego que el error fundamental fue tener problemas de comunicación, no tuvimos la manera de que la gente entendiera que igual que en una familia no se resuelven los problemas de la noche a la mañana, se tiene que caminar y se tiene que ir construyendo.

“Y otro tema también es que de repente empezamos entre nosotros mismos a pelearnos por las candidaturas y demás”, compartió.

Ante la pregunta expresa sobre si el panorama de inseguridad es culpa de los gobiernos panistas, Larios defendió que la llamada guerra contra el narcotráfico fue eficaz.

“Primero, sí fueron muchos los homicidios que se cometieron durante la presidencia de Felipe Calderón; fueron mucho más en el sexenio pasado (de Enrique Peña, del PRI) y ahora son más del doble.

“La mayor parte de los líderes de los cárteles fueron aprehendidos, muchos de ellos fueron extraditados”, dijo.