Caos vial, afectaciones a pasajeros para llegar a sus vuelos y 32 lesionados, provocaron elementos de la Policía Federal inconformes con su trasferencia a la Guardia Nacional, que bloquearon —por tercera ocasión en lo que va del año— los accesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) por espacio de 6 horas.

Unos 1,200 elementos de la Policía Federal se apostaron sobre ambos sentidos del Circuito Interior, en las inmediaciones del AICM, para reclamar el pago de su salario no depositado, y para inconformarse con su transferencia a la Guardia Nacional.

El Gobierno de la Ciudad de México, a través de 700 elementos de la Secretaría de Seguridad, implementó un nuevo protocolo que consistió en el encapsulamiento de los manifestantes, replegarlos y orillarlos a dialogar. Esto provocó jaloneos y empujones entre ambas partes. Los policías federales, a quienes se les decomisaron 22 granadas de gas, también agredieron a sus homólogos de la CDMX, provocando que 32 de ellos tuvieran lesiones y fueran enviados a hospitales capitalinos. Los federales incluso retuvieron a algunos elementos de seguridad capitalinos a quienes esposaron. También utilizaron una pipa de agua para replegar a sus homólogos.

Hasta el lugar llegaron el secretario de Seguridad de la CDMX, Omar García Harfuch, y el subsecretario de Seguridad federal, Ricardo Mejía Berdeja, quienes dialogaron con los inconformes para tratar de liberar las vialidades, lo que no sucedió hasta alrededor de las 6:00 de la tarde, a cambio del pago para alrededor de 1,500 elementos.

Cientos de pasajeros con vuelos adquiridos sufrieron para llegar al aeropuerto capitalino, porque además, debido a que se presentaron agresiones, el Sistema de Transporte Colectivo Metro decidió cerrar la estación Terminal Aérea.

Mediante un comunicado, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana condenó “cualquier acto de violencia y reitera su disposición a un diálogo respetuoso”. (Con información de Notimex)

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