El Inai no fue un capricho político, ni una ocurrencia, ni tampoco una consecuencia por parte del Estado mexicano hacia la sociedad; sino que fue el resultado de años de análisis, de reclamos sociales, académicos, y por supuesto, de voluntad política, de reconocer que México necesitaba contar con una institución que, en materia de transparencia, acceso a la información y protección de datos personales, defendieron comisionados del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

Durante el Foro digital Instituciones Autónomas de México, organizado por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) y en donde participaron integrantes de organizaciones sociales, así como académicos, periodistas y titulares de otros entes autónomos, se defendió que la figura de estos organismos es vital para la vida democrática del país, por lo que debilitarla pone en riesgo la tutela de dos derechos fundamentales de las personas.

Al abrir el conversatorio, la Comisionada Presidenta del Inai, Blanca Lilia Ibarra, afirmó que las instituciones autónomas son el resultado de un largo proceso de consolidación democrática y maduración institucional que ha reconfigurado la vida pública del país, destacando que la realización de estos foros no podía ser más propicio, pues durante las últimas semanas, se ha debatido sobre la configuración, los resultados y la conveniencia de los organismos autónomos, ello en clara referencia a lo planteado por el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la eliminación de algunas de estos entes. 

La comisionada presidenta, también enfatizó que la autonomía del Inai surge de la exigencia social y hoy este órgano garante se ha constituido en un componente central del diseño democrático mexicano, que ha renovado las relaciones entre autoridades y ciudadanos, al impulsar una exigencia generalizada de contar con gobiernos más transparentes, abiertos al escrutinio, la evaluación y la rendición de cuentas.

Mientras que, en su intervención, el comisionado Adrián Alcalá Méndez, señaló que en México se necesitan autoridades que funcionen sin ningún tipo de interferencias, presiones políticas o económicas y evite la concentración de poder en una sola persona u órgano.

 Además de recordar que cada uno de los organismos autónomos tiene su origen en un problema profundo y real que llevó a la adopción de medidas tendientes a fortalecer la democracia del Estado mexicano, entre las cuales se encuentra la creación, consolidación y aceptación de autoridades autónomas, independientes y especializadas.

“El Inai no fue un capricho político, ni una ocurrencia. Es el resultado de años de análisis y de reclamos sociales y académicos”, enfatizó.

Por su parte, el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, consideró que la virtud más importante de los órganos autónomos es su independencia, tanto de poder público como del privado, al tiempo que se mostró abierto a la autocrítica de estas figuras, sin embargo, advirtió que no todos los cambios son buenos y más aun cuando son para volver al autoritarismo.

En tanto, el titular del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Julio Santaella, subrayó que los órganos autónomos forman parte del Estado y no de un gobierno, además de obedecer a una dinámica de algún problema en específico a resolver.

Julio Santaella también cuestionó sobre la efectividad de la eliminación de alguno de estos organismos, como lo fue la cancelación del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), pues llamó a reflexionar sobre las consecuencias.

Asimismo, afirmó que la inversión presupuestal que el país realiza en los organismos autónomos se justifica plenamente por el aporte que dan a la democracia nacional.

“El Estado mexicano tiene que invertir recursos y, por supuesto, tiene que haber una valoración de costo-beneficio, de tal manera que el Estado reciba los beneficios que están diseñados y esperados en función de los costos que se están invirtiendo para eso”.

Edna Jaime, directora de la organización México Evalúa, lamentó que sea justo en estos momentos de crisis humanitaria cuando se deba defender el trabajo de organismos autónomos como Inai.

“Lamentablemente en este país tenemos que hacer un foro para presentar lo evidente, para decir lo que es importante en el acceso a la información y porque es importante un órgano garante. Me parece que es una discusión que está fuera de lugar cuando el país está necesitando que el derecho a saber esté garantizado como nunca”, lamentó.

Sobre el tema, la activista destacó que el incremento en las solicitudes de información en los últimos años quiere decir que el ciudadano confía en el mecanismo y confía en que existe un órgano garante como el Inai.

Mientras que Eduardo Bohórquez, de Transparencia Mexicana, señaló que el conjunto de piezas autónomas e independientes de estos organismos tiene una función, “no están para servir al poder”, aunque subrayó que en ocasiones esta premisa es olvidada por algunas figuras del gobierno.

“El Inai no clasifica la información como reservada, quien la clasifica con ese carácter es el gobierno; el Inai, a petición del ciudadano, decide intervenir porque se violenta un derecho de las personas para interpretar la ley y analizar quién tiene la razón”, explicó.

kg