En el 2017, la Policía Federal registró debilidades en los operativos que realizó para la prevención y disuasión del delito, señaló la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

De acuerdo con la auditoría de desempeño: 2017-5-04L00-07-0023-2018 23-GB, realizada con motivo de la Cuenta Pública 2017, el órgano fiscalizador reveló que en dicho año la Policía Federal recibió 11,268 denuncias sobre posibles hechos delictivos.

El órgano puntualizó que 2,199 denuncias (19.5%) fueron clasificadas como positivas, ya que se encontraron pruebas suficientes sobre la ejecución de un probable hecho delictivo.

En tanto que “5,268 (46.8%) se calificaron como negativas, al no detectarse algún hecho delictivo, y 3,801 (33.7%) se encontraban en proceso de investigación”, refirió la ASF.

En el rubro de denuncias calificadas como positivas, el órgano fiscalizador sostuvo que en 1,327 denuncias (60.3 %), el policía que atendió la denuncia la comunicó al Ministerio Público (MP), mientras que en 872 (39.7 %) no se acreditó que se diera parte al MP.

“Dicha falta pone en riesgo la actuación del MP, mediante el inicio de la investigación del procedimiento penal”, puntualizó la ASF.

Sobre la detención de presuntos delincuentes en flagrancia, la Policía Federal reportó que en el 2017 detuvo a 17,455 personas, por las cuales se integraron 13,165 expedientes.

“De la revisión de 377 expedientes, se constató que 45.9% (173) cumplió con el llenado en su totalidad del Informe Policial Homologado y 54.1% (204) no contó con al menos uno de los requisitos del informe”, precisó la auditoría.

Ante estas irregularidades, la ASF infirió que la aplicación de dicho protocolo “no está cumpliendo con su objeto de dotar a las autoridades que realicen funciones de Primer Respondiente con un instrumento en el que se homologuen los lineamientos de su actuación”.

En el rubro de la investigación, la ASF, a cargo de David Colmenares Páramo, indicó que en el 2017 la Policía Federal abrió 34 expedientes de investigaciones específicas “donde registró las actuaciones previas, durante y posterior al procesamiento del lugar de la intervención que realizó en ese año”.

De este universo, la ASF encontró que en 100 % se registraron deficiencias en la integración del mismo expediente en concordancia con el Protocolo Nacional de Actuación.

“Las deficiencias identificadas en la integración de los expedientes de las actuaciones previas, durante y posterior al procesamiento del lugar de la intervención, denotan que dicho protocolo no está cumpliendo con su objeto de dotar a la policía con capacidades para procesar, con un instrumento en el que se homologuen las directrices de su actuación; asimismo, dichas deficiencias ponen en riesgo la preservación del lugar de los hechos y la integridad de los indicios del hecho delictuoso”, indicó la ASF.

Sistema penal

Del Nuevo Sistema de Justicia Penal, la ASF expuso que la Policía Federal “no acreditó el avance en la atención del problema público relativo a que la sociedad recibe una deficiente seguridad pública, ya que desconoció en qué medida contribuyó en la operación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, al no disponer de objetivos, indicadores y metas para evaluarlo”.

Como resultado de la auditoría, el órgano fiscalizador emitió cinco recomendaciones de desempeño.

Derivado de ellas, concluyó la ASF, se espera que la Policía Federal “defina y establezca los parámetros de medición para evaluar su contribución en la operación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, así como para conocer la profesionalización y fortalecer las capacidades y competencias de la policía y que implemente los mecanismos de control necesarios que garanticen que el Primer Respondiente informe a su superior y al MP sobre las denuncias atendidas”.