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No tenemos instrumentos de control político: Diego Valadés
El único contrapeso que hay es el poder Judicial, pero éste no es un órgano de control político, sino de control jurídico, plantea el reconocido constitucionalista.

En México no se ha obedecido la máxima de la democracia pluralista que consiste en que la mayoría gobierna y la minoría controla; por lo tanto, tenemos un déficit muy importante porque la mayoría está gobernando y la minoría no está controlando, planteó Diego Valadés Ríos.
En entrevista el integrante de El Colegio Nacional dijo, sin mencionarlos por su nombre, que los culpables de esa situación son el PRI y el PAN porque cuando tuvieron la oportunidad de generar espacios para la oposición no lo hicieron.
La responsabilidad directa incumbe a esas minorías, porque cuando fueron mayoría (de 2000 a 2006 y de 2012 a 2018) se negaron a dar el derecho a las entonces minorías y ahora que fueron desplazadas y dejaron de ser gobierno van a encontrarse con la sorpresa de que no tienen los instrumentos de control (en este caso contra Morena-gobierno).
El académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM comentó que el Estado de Derecho y el sistema democrático son aspectos correlativos. Concretamente mencionó que se fortalece el Estado de Derecho en tanto evoluciona también el sistema democrático.
En ese tenor dijo que en México uno de los problemas que hemos tenido es la falta de impulso a los aspectos jurídicos que consolidan un Estado de Derecho y como hay una correlación entre uno y otro, al no haber una consolidación de los estándares jurídicos del comportamiento jurídico de las autoridades y de los gobernados, también se ha afectado el desarrollo de la democracia. Desde luego que en todo sistema constitucional —continuó— lo que empuja al orden jurídico es el ordenamiento constitucional que tiene componentes jurídicos y políticos.
El también exprocurador general de la República enfatizó que el déficit que tenemos es institucional porque no hay instrumentos eficaces de control político.
El mayor problema está en los estados
Diego Valadés comentó que el único denominado contrapeso que tenemos es el poder judicial, aunque refirió que estrictamente esa función no corresponde a sus atribuciones.
Lo que sucede es que muchos de los mecanismos de impugnación y de control a las acciones de gobierno y el Congreso se tramitan a través de acciones de inconstitucionalidad o de controversias constitucionales y eventualmente a través de juicios de amparo, pero destacó, eso no corresponde a la naturaleza del poder judicial porque no es un órgano de control político, sino de control jurídico.
Dijo que, por lo menos desde la última década del siglo pasado, muchos ciudadanos y académicos reclamaban que hubiera estos controles y por eso pedían una reforma del estado.
“(Como no se hizo) lo que hoy tenemos es un poder altamente concentrado (que es el gobierno) igual al que teníamos hace 50 años”.
Ante ese estado de cosas, continuó el especialista, una de las opciones más recomendables para México es el fortalecimiento del sistema representativo. Eso quiere decir que hay que darles a los titulares de los órganos de gobierno una mayor responsabilidad ante los órganos de representación política entre los ámbitos federales y hacer otro tanto en el local.
En ese sentido, enfatizó el miembro del Sistema Nacional de Investigadores que a veces perdemos de vista que el peor problema que tenemos en cuanto al ejercicio autoritario del poder está en los estados, donde hay regímenes caciquiles.
Llamó la atención que es en el interior de la república donde viven alrededor de 110 millones de mexicanos que padecen los efectos de regímenes muy poco democráticos.
El académico señaló que incluso no es un problema de leyes porque en todas las expresiones de poder, la arbitrariedad se puede cumplir con la norma y hacerlo de manera arbitraria.
Diego Valadés Ríos y Héctor Fix-Zamudio participaron como coordinadores de la conferencia “La política en el estado constitucional”, en el marco del tercer encuentro Libertad por el saber, que organiza El Colegio Nacional.
Ahí Valadés Ríos destacó que el hecho de que el Estado constitucional corresponde a un sistema normativo no quiere decir que no se deban considerar otros aspectos que determinan la actividad política dentro del Estado constitucional.
Los focos del tema
—Si viéramos la política como herramienta para la construcción del Estado de Derecho, ¿cómo está la política y hay condiciones para construir el Estado de Derecho?
—En México, la Constitución quedó rezagada, no se ha obedecido la máxima de la democracia pluralista que consiste en que la mayoría gobierna y la minoría controla. Tenemos, por tanto, un déficit muy importante porque la mayoría esta gobernando, pero la minoría no está controlado.
Esta coyuntura que se abre con el nuevo gobierno, con esta nueva mayoría que se ve por lo menos en las cámaras aplastantes y las minorías, pues prácticamente, tal vez desdibujadas o por lo menos no con la suficiente fortaleza institucional como para hacer el papel que les corresponde.
—¿Cómo observa esta coyuntura que se abre con el cambio de gobierno y la reconfiguración política en el Congreso y, en general, en el tablero político donde hay nueva mayoría y nuevas minorías?
—La responsabilidad directa incumbe a esas minorías porque, cuando fueron mayoría, se negaron a su vez a negar el derecho de las entonces minorías. ahora que esas antiguas mayorías estuvieron en el gobierno —12 años entre el 2000 y el 2012; seis años entre el 2012 y el 2018—, que fueron desplazadas y dejaron de ser mayoría en el gobierno y van a pasar minorías en la oposición, van a encontrarse con la sorpresa de que no tienen los instrumentos de control que en su momento ellos negaron a las minorías de su tiempo.