El candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador afirmó que no aspira a ser un “héroe” del país, y descartó que durante su campaña esté generando expectativas elevadas en la sociedad. “Vamos a salir airosos”, aseveró.

Durante una entrevista en el programa Tercer Grado de Grupo Televisa, López Obrador afirmó: “no soy héroe, aspiro a seguir el mejor ejemplo de los presidentes (Benito Juárez)”.

“Van a haber muchos héroes anónimos; vamos a llevar a cabo la trasformación con millones de mexicanos”, añadió.

Cuestionado por los periodistas de la emisión, respecto a si está prometiendo cosas que no podrá cumplir, el candidato presidencial de Morena, PT y PES dijo que no, porque “no todo va a depender del presupuesto, va a depender del cambio de actitud de los gobernantes, y de la aplicación de las leyes”.

¿Temor al fracaso? -le preguntó el periodista René Delgado. “No temo al fracaso, vamos a salir airosos”, respondió.

Los conductores de Televisa también cuestionaron al aspirante presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, acerca del desplegado del Consejo Mexicano de Negocios, en el cual esa organización empresarial reprochó a López Obrador que haya expresado ataques "infundados y descalificaciones" contra sus agremiados.

“En México domina una mafia del poder, no tengo la menor duda. Ese es el teje y maneje. Es un grupo que se ha beneficiado del poder público, a costa del sufrimiento de los mexicanos. Ese grupo nos robó la Presidencia en el 2006. Son los que mueven los hilos, ese grupo. Ahora, de nuevo, conspiran en contra de la posibilidad de que en México haya una auténtica democracia”, afirmó.

López Obrador afirmó que no está en contra de los empresarios, sino de los traficantes de influencias, por lo que pidió a los integrantes del Consejo Mexicano de Negocios, que exprese públicamente a qué aspirante presidencial apoyan, y los recursos económicos que están destinando actualmente, dijo, para hacer campañas de guerra sucia en su contra.

“Vamos a una contienda limpia. Lo que esté en el fondo, es precisamente si se van a mantener los privilegios o acabamos con la corrupción, y ellos no quieren dejar de robar, y no quieren perder el privilegio de mandar”, aseveró.

¿Qué los empresarios aclaren sus simpatías? -le preguntó la periodista Denise Maerker.

“Si. Que digan cuánto están aportando para la campaña para la guerra sucia. Yo quiero que el gobierne represente a todos, a ricos. A pobres, que el gobierno no sea un comité al servicio de unos cuantos.

“Ahí tienen ellos que aclarar cuánto dinero están aportando a la guerra sucia en contra de nosotros. Que digan que si se reunieron o no con Anaya”, abundó.

Específicamente sobre los empresarios Roberto Hernández y Carlos Slim, Andrés Manuel López Obrador aseguró que el primero participó en el supuesto fraude electoral del 2006, y actualmente “ha tenido una actitud prudente”.

“Slim había actuado de manera respetuosa y lo embarcaron con lo del aeropuerto, o se dejó. Quiso defender ese proyecto, entiendo, tiene intereses”. Dijo saber, sin embargo, que Slim ya está en otra posición.

López Obrador reiteró que en caso de ganar los comicios del 1 de julio, “no va a haber persecución” contra adversarios, políticos o empresarios que no simpatizan contra él.

Afirmó que “con los empresarios no tenemos ningún problema.  Es la cúpula y son algunos que han cometido errores y no quieren reconocerlo. Tiran la piedra y esconden la mano. Es un grupo muy pequeño que ayudaron en el fraude del 2006”.

El tres veces candidato presidencial fue cuestionado acerca de si sus recientes enfrentamiento con grupos empresariales y políticos no polarizan a la sociedad y a las campañas en curso, a lo que dijo que es muy necesario que haya claridad de su parte, porque se considera un dirigente político que debe orientar e informar a los ciudadanos.

Destacó que sus asesores le han recomendaron “que ya no hable de la mafia del poder, pero es necesario”. Luego, López Obrador argumentó ya no querer hablar más de ese tema: “safo, no me engancho”.

Al político tabasqueño se le preguntó por qué abandonó el set de televisión del primer debate presidencial, sin despedirse de los otros candidatos presidenciales.

“Siempre hago lo que pienso; soy auténtico. No soy hipócrita. Ya me quería salir para no estar tanto tiempo en eso”, comentó.

¿Se sintió agredido? -le cuestionaron.

“Ya lo sabía, es su papel. Estamos enfrentando a un grupo de poder, a una mafia, y ellos, los candidatos representan al grupo de poder que ha predominado en México. No hay diferencias sustanciales entre Anaya y Meade. Para ellos fue natural aumentar el precio de la gasolina, por ejemplo.

“Si me molesta un poco la hipocresía, la simulación, el querer aparentar que son diferentes”, refirió.

Andrés Manuel López Obrador mencionó que su principal acción de gobierno sería combatir la corrupción, y aseveró que no permitiría ningún acto contrario a la ley por parte de colaboradores, e incluso familiares.

“Si se les olvida que ya no va a haber impunidad, a mis familiares se le va a tener que aplicar la ley”, aseguró.

Aseveró que en caso de ganar los comicios presidenciales, leería la cartilla a todos sus colaboradores, antes de tomar protesta, para que “nadie se equivoque, no vamos a fallar, vamos a moralizar al país. Con eso vamos a mejorar la imagen de México en el extranjero”.

Increpado por el periodista Carlos Loret de Mola acerca de si considera que la ex dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo, es corrupta, López Obrador asintió.

Luego, el periodista le cuestionó por qué permitió que participen en su campaña el yerno y el nieto de la ex lideresa magisterial.

“Su gente nos están ayudando. Quienes usaron a la maestra, la convirtieron en chivo expiatorio.  Les ayudó, es una mafia, que ya cuando no les sirven los desechan. No me gusta que se ensayen con la gente”, afirmó.

Al tres veces candidato presidencial también se le consultó por qué en el pasado acusó al empresario Alfonso Romo de ser un beneficiado del Fobaproa, y ahora es su postulado para jefe de gabinete.

“Es un empresario ejemplar. Tiene dimensión social. Es muy distinto a otros. Alfonso Romo es bisnieto de Francisco I. Madero. Los hombres, todos, tenemos altas y bajas, nos comportamos de una manera durante un tiempo y de otra manera en otro”, comentó.

Sobre las campañas que lo ligan o le encuentran similitudes con el ex presidente venezolano, Hugo Chávez, López Obrador comentó: “es una calumnia y que quieren asustar. Es parte de la guerra sucia”.

Calificó a Chávez como un “presidente de Venezuela, polémico. Unos lo apoyaron otros son opositores. Yo no lo conocí”. Luego, reconoció que en aquel país, “no están bien las cosas”.

Sin embargo, el candidato dijo: “no me meto con ningún gobierno extranjero. La mejor política exterior, es la interior”.

Se les pasó la mano con la corrupción

El candidato presidencial de Morena, PT y PES descartó que el problema de la corrupción en México sea un problema cultural de los mexicanos, y aseveró que de obtener el triunfo, convocará a un acuerdo nacional entre todos los mexicanos para que haya honestidad.


Andrés Manuel López Obrador aseguró que no observa a los ciudadanos frustrados o enfermos de rabia o coraje. Por el contrario, dijo, los observa felices y con esperanza.

Sin embargo, asintió que los ciudadanos sí están molestos, porque perciben que en el actual sexenio, “se les pasó la mano (corrupción) se dedicaron a saquear impunemente, sin ningún recato, esto fue lo que generó (molestia)”, dijo.

López Obrador mencionó que si bien se ha propuesto que no habrá persecuciones contra funcionarios del actual gobierno, eso no significa -aseveró- que se detengan las investigaciones, como en el caso Odebrecht, y el Caso Ayotzinapa, entre otros.

Denise Maerker cuestionó al candidato por qué cree que la corrupción se terminaría si él -como eventual Presidente- es honesto, aun cuando esa estrategia no funcionó cuando fue Jefe de Gobierno del DF, donde se conocieron casos de corrupción de funcionarios de entonces como René Bejarano.

“Lo principal es la voluntad política del Presidente. Es un régimen presidencialista, y depende mucho del comportamiento del Presidente. No hubo falla (corrupción) en la ciudad de México, si hubo se castigó”, contestó López Obrador.

Finalmente, López Obrador se comprometió a que en caso de ganar las elecciones del 1 de julio, no buscará la reelección al terminar su sexenio.

jmonroy@eleconomista.com.mx