Seis países, entre ellos México, aspiran a convertirse en la sede del Fondo Verde, un mecanismo que se está creando para ayudar a financiar proyectos que luchen contra el impacto del cambio climático.

México compite con Alemania, Namibia, Polonia, Corea del Sur y Suiza, aunque según la prensa suiza, las dos ciudades con más posibilidades son la propia Ginebra y la alemana Bonn.

Los 24 miembros (la mitad representantes de países desarrollados y la otra mitad de los emergentes) del Consejo Ejecutivo del Fondo Verde que se reúnen durante tres días en Ginebra no van a elegir a la sede en esta reunión, limitándose únicamente a decidir el procedimiento de selección, explicó a la AFP el responsable de la secretaría interina del Fondo Verde Henning Wuester.

En esta reunión se creará un comité que se encargará de dirigir la evaluación de las candidaturas y comunicará su elección en una próxima reunión, probablemente en octubre, agregó Wuester.

Si el país que proponga el comité es aceptado por el Consejo Ejecutivo, será designado formalmente en noviembre próximo en Catar en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CCCNUCC).

Creado en 2011 en la Conferencia Mundial sobre el Clima en Durban, el Fondo Verde espera gestionar una parte de los 100,000 millones de dólares que los Estados han decidido invertir para adoptar medidas contra el cambio climático en los países emergentes y en desarrollo a partir de 2020.

Además de la discusión sobre el procedimiento de selección de los candidatos a albergar el Fondo, esta primera sesión en Ginebra servirá principalmente para establecer el Consejo, que tendrá que elegir a sus dos primeros presidentes. Uno representará a los países en desarrollo y el otro a los desarrollados.

RDS