A menos de 15 días del inicio de operación de la Guardia Nacional (GN), el presidente Andrés Manuel López Obrador y el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, coincidieron en hacer un llamado a que los elementos de esa nueva corporación se apeguen a conductas de respeto a los derechos humanos.

“Tenemos que dar un giro a las funciones de las Fuerzas Armadas. Es un proceso, tiene que ser poco a poco, pero hay que dar más énfasis en el respeto a los derechos humanos; ya era una materia que se trataba en el Ejército y en la Marina, en las Fuerzas Armadas de tiempo atrás, pero ahora es básico el que haya una mejor formación para no violar derechos humanos. Si logramos dar este giro, vamos a estar en condiciones de entregar buenos resultados a los ciudadanos en materia de seguridad”, dijo el presidente al inaugurar el curso Estándares Constitucionales de Actuación de la Guardia.

Resaltó que ahora el Estado contará con 230,000 soldados y 65,000 marinos para atender el tema de la seguridad interior.

El ministro presidente Arturo Zaldívar Lelo de Larrea secundó que la Suprema Corte ha establecido criterios de derechos humanos para la actuación de las fuerzas policiacas, y ahora de la Guardia Nacional, en la detención y presentación de quienes presuntamente hayan cometido delitos.

“Con ello no sólo será posible proteger de mejor manera a la ciudadanía, sino también a las propias fuerzas de seguridad. La claridad que brinda el nuevo marco constitucional sobre sus funciones sirve de blindaje a su actuación, y asegura que cuenten con toda la confianza de la sociedad”, destacó.

El ministro dijo que el Poder Judicial se suma a la tarea emprendida por el Ejecutivo, de luchar en contra de la corrupción, la impunidad y la delincuencia. “Cuando nos corresponda a los jueces conocer de la actuación de las instituciones de seguridad pública, nuestra obligación es y será verificar que las detenciones, las investigaciones y todos los procedimientos se hayan llevado a cabo al debido proceso”.

Crean comandos  especiales en CDMX

Al reconocer la entrada de grupos delincuenciales a la Ciudad de México, el Gobierno capitalino presentó el nuevo Comando de Operaciones Especiales y la Unidad Táctica de Auxilio a la Población (UTAP), integrado por más de 5,000 elementos de siete agrupamientos de la Policía Metropolitana, con el propósito de reforzar la seguridad en la entidad.

Se explicó que el Comando de Operaciones Especiales estará conformado por el Grupo Especial, Fuerza de Tarea y policías del extinto cuerpo de granaderos, que contará con 3,000 elementos con armamento, aditamentos, vestuario y equipo vehicular propio.

Mientras que la Unidad Táctica de Apoyo a la Población la integrarán los elementos de la Policía Montada, Ambiental, Femenil y de Transporte, por lo que todos los elementos serán capacitados y certificados en primeros auxilios, como rescatistas, y contarán con protocolos de actuación policial de proximidad.

Cambios en la procuraduría

Mientras que la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México realizó cambios en diversas áreas.

Confirmó la salida de los comandantes en jefe Claudia Gutiérrez y Luis Roberto Muñoz Álvarez, la primera como directora de Investigación Criminal de las fiscalías desconcentradas y el segundo en las fiscalías centrales.

También fueron destituidos de sus cargos el titular del área de inteligencia de la Procuraduría, Benjamín García López, y el comandante en jefe de la Policía de Investigación en Secuestros, Luis Felipe Valdez.

Asimismo, fue removido el fiscal para la Investigación de Delitos cometidos por Servidores Públicos, José Carlos Villarreal Rosillo. (Con información de Redacción y Notimex)