En el segundo debate entre los candidatos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, los aspirantes centraron sus baterías en los ataques, antes que el planteamiento de sus propuestas de campaña en los temas de economía y desarrollo social.

El cruce de acusaciones se centró en los candidatos punteros: Claudia Sheinbaum (Morena-PT-PES), Alejandra Barrales (PRD-PAN-Movimiento Ciudadano) y Mikel Arriola (PRI), incluso a momentos los moderadores casi rogaban a los abanderados responder a las preguntas enviadas vía redes sociales por la ciudadanía.

Aunque el tema inicial era desarrollo social y un subtema: la reconstrucción tras el sismo del 19 de septiembre, con excepción de la candidata del PVEM, Mariana Boy, el resto enfocó sus ataques en contra de Sheinbaum por el colapso del colegio Rébsamen en la delegación Tlalpan, de la que fue delegada.

La primera en enfilar sus críticas fue Barrales, quien incluso puso un audio donde se escuchó a Alejandro Jurado, padre de Paola, quien murió en la escuela, y retó a la puntera en las encuestas a “revisar documento por documento” para demostrarle que no es inocente por la tragedia.

A la andanada se sumó Arriola, quien acusó que por su “ausencia, corrupción e ineptitud se perdieron 25 vidas en un colegio. Si hubiera justicia en esta ciudad, tú deberías de estar en la cárcel”. Igual criticó la independiente, Lorena Osorio, y la candidata de Nueva Alianza, Purificación Carpinteyro.

En su defensa Sheinbaum insistió en que el uso de Barrales de la tragedia del sismo es una vileza, y contraatacó: “La mayor vileza, 8,000 millones de pesos del Gobierno de la Ciudad de México destinados para la construcción, todos los comisionados ciudadanos renunciaron por la opacidad del Fondo; 3,000 millones de pesos están siendo utilizados para la compra del voto de Alejandra Barrales, mientras los damnificados están en el desamparo, el abandono”.

Las encuestas colocan a Alejandra Barrales en la segunda posición de las preferencias, lo que no la salvó de los ataques. Fue el abanderado del PRI, Mikel Arriola, quien al desarrollar el tema de economía se fue en contra de la perredista.

“Qué nos dice (Barrales) de este edificio, Rubén Darío 225, para que ojalá nos conteste”, dijo luego de enumerar los inmuebles presuntamente propiedad de la candidata.

Es falso, respondió la abanderada del PRD-PAN-Movimiento Ciudadano, y se fue contra el priista al asegurar que “a diferencia tuya, yo no tengo un suegro que me mantenga”, y retó a Arriola a que si demuestra que ella tiene una propiedad en Polanco, renuncia a la candidatura o de lo contrario, él haga lo propio.

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