Casi tres horas ocuparon 25 de 30 dueños de las principales empresas del país para dialogar con el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Dijeron que limaron asperezas, y los empresarios superaron los calificativos de “minoría rapaz” y “traficantes de influencias” que les lanzó el candidato. Incluso, acordaron que si López Obrador gana el 1 de julio, trabajarán juntos un plan de desarrollo económico para el país. Fue un encuentro que ambas partes calificaron como positivo y de respeto.

Acompañado por el empresario Alfonso Romo, López Obrador llegó a las 8:28 de la mañana al Club de Empresarios de las Lomas de Chapultepec para el encuentro con el Consejo Mexicano de Negocios. Dijo que llegaba “con ánimo de conciliar por el país”.

El candidato fue recibido en el lobby por los empresarios Alejandro Ramírez, de Cinépolis, y Eduardo Tricio Haro, presidente de Grupo Lala, a quienes el 1 de mayo pasado, junto con otros inversionistas como Alberto Baillères, Claudio X. González y Germán Larrea, López Obrador calificó como “traficantes de influencias”.

A las 11:14 de la mañana, López Obrador salió del encuentro. “Fue una reunión constructiva, de mucho respeto. Se aclararon muchas cosas, fue muy buena la comunicación. Yo les diría que fue muy buena para las relaciones entre nosotros, y sobre todo muy buena para el país”.

¿Se limaron asperezas? —se le preguntó.

“Sí. Se aclararon todas las dudas, se limaron asperezas, y se estableció un compromiso de trabajar juntos en el caso de que el pueblo de México decida que yo sea presidente de la República”, respondió López Obrador.

¿Hubo desencuentros? —se le insistió.

“No. Hubo planteamientos francos, abiertos, se ejerció la libertad a plenitud de las partes. No hubo censura, se habló con claridad, con franqueza, con autenticidad, y lo más importante, que hay el acuerdo de que si ganamos, porque va a depender de lo que decida el pueblo el 1 de julio, si ganamos, vamos a tener una relación de cooperación entre el sector privado y el sector público; va a haber acuerdos para que haya desarrollo, crear empleos, para que mejore la situación económica y social del país”, aseveró.

“No hubo confrontación, no hubo ningún tipo de reclamos. Sí hubo reclamos en lo que no coincidimos, esto es normal, estamos buscando construir una democracia, no apostamos a una dictadura”, añadió.

¿Les planteó que no habrá tráfico de influencias ni negocios al amparo del poder como ha dicho? —se le inquirió.

“No tratamos ese asunto. Hablamos de que es importante, y en esto se coincidió, acabar con la corrupción en el país, acabar con la impunidad, que tiene que haber crecimiento económico, empleos, garantizar el bienestar, y se hizo el compromiso de trabajar juntos, de que haya unidad, para sacar adelante a México, que nos pongamos de acuerdo los tres sectores de la economía: el sector público, el privado y el social. Y quedamos en que después del 1 de julio, si ganamos la Presidencia, nos vamos a volver a reunir para ponernos de acuerdo y poder presentar conjuntamente un plan de desarrollo para México”, declaró.

A esta reunión asistieron, además de los empresarios Alejandro Ramírez, Eduardo Tricio, Alberto Baillères, Claudio X. González y Germán Larrea, el empresario deportivo Valentín Díez Morodo, el presidente del Consejo de Administración de Grupo Televisa, Emilio Azcárraga Jean, entre otros.

Luego de esta reunión, el candidato Andrés Manuel López Obrador se trasladó a mítines proselitistas en Zacatelco y Apizaco en Tlaxcala. En el primer evento dijo: “Hoy expuse a estos empresarios muy importantes la fórmula que vamos a aplicar para lograr el crecimiento económico y la creación de empleo, y el bienestar. Es sencilla: vamos a acabar con la corrupción, vamos a acabar con los privilegios”.

Busca reivindicar a los partidos

“No hay partidos buenos ni malos. Hay gente buena y mala en todos los partidos”, respondió José Antonio Meade Kuribreña.

Carlos, estudiante de la Universidad Anáhuac, había disparado la primera pregunta, de un total de nueve que hizo el alumnado, al candidato presidencial de PRI, PVEM y Panal:

“Usted habla de Estado de Derecho. Hay gran descontento con el PRI. ¿Con qué confianza nos va a decir a nosotros que ahora sí creamos lo que en muchos años no se ha hecho?”.

Para Meade, “lo que tenemos que lograr es que los que se queden en el servicio público sean solamente gente buena”.

Recordó que fue secretario de Relaciones Exteriores y que entonces pudo constatar que “en términos generales hay una brutal desconfianza en los partidos y en los gobiernos”.

“El principal reto hacia adelante —abundó el abanderado priista—, lo que nosotros tenemos que lograr es recuperar esa confianza”.

Meade Kuribreña comentó que cada vez que visita la Anáhuac se siente “reconfortado de ver jóvenes que a pesar de esa desconfianza tienen una gran vocación de servicio público”, ése que no necesariamente se hace a través del gobierno.

Reveló que en su campaña ha buscado “tener espacios de cercanía y de diálogo para recuperar la confianza” de la que habla.

“Hemos querido reivindicar a los partidos y al servicio público”, completó quien se jacta de llevar 20 años en el servicio público y no tener militancia partidista.

Desde su punto de vista, en las campañas queda la “impresión de que todos somos iguales”, lo que no es real.

A pregunta expresa sobre qué hacer con los dreamers, dijo que se les tiene que apoyar para que continúen sus estudios iniciados en Estados Unidos.

El tema le dio la pauta para afirmar que “no hay en México ninis, sino quienes tienen grandes retos para seguir adelante.

“No es falta de motivación” de parte de quienes no estudian ni trabajan estar en esa condición, reconoció, sino resultado de una falla del gobierno.

El empresariado garantizó que no retirará sus inversiones del país si AMLO gana en las urnas

Los empresarios del Consejo Mexicano de Negocios (CMN) hicieron el compromiso ante el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador de no retirar sus inversiones del país, en caso de que él gane las elecciones del 1 de julio. Por su parte, el aspirante presidencial ofreció responsabilidad en el manejo de las variables macroeconómicas.

Luego de una reunión privada entre los principales dueños de empresas y López Obrador, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, dijo que en el encuentro se abordó el tema de la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, en donde el candidato ofreció su respaldo al actual equipo negociador mexicano.

Refirió que también abordaron el tema de las Zonas Económicas Especiales, la autosuficiencia alimentaria que propone el candidato, y ante lo cual los empresarios tienen inquietudes. Asimismo, hablaron sobre variables macroeconómicas, responsabilidad para mantener y no aumentar la deuda pública, competitividad, responsabilidad para que la inflación siga estable, lo mismo que el déficit cero, “que es un compromiso del candidato”, dijo Castañón.

Por su parte, el presidente del CMN, Alejandro Ramírez Magaña, presentó el documento Visión 2030, en el que incluye ejes para el nuevo gobierno que surja de las elecciones del 1 de julio: compromiso con la seguridad, legalidad y justicia; prosperidad e innovación; igualdad de oportunidades; gobiernos eficientes y transparentes, así como un México sustentable.

Juan Pablo Castañón, dijo que en su encuentro con López Obrador los empresarios ofrecieron no retirar sus inversiones en caso de que él gane los comicios, y por el contrario, invertir aún más.

“Nuestra convicción es con México. Independientemente de quién gane, nosotros seguiremos invirtiendo y colaborando con México, y buscando más inversión y más empleos”, dijo.

Castañón aseveró que en el encuentro, los empresarios hicieron pronunciamientos acerca de los calificativos de “traficantes de influencias” y “minoría rapaz”, de lo cual los acusó el candidato; aunque prevaleció —dijo—, el respeto, el diálogo, y se lograron acuerdos.

“No hubo un momento de tensión. Todo fue un diálogo respetuoso (...) En el diálogo se marcaron las diferencias que se han tenido, públicas y privadas, y tanto nosotros como empresarios, como él como candidato, dimos nuestros argumentos y nuestra voluntad de seguir dialogando sobre el futuro del país”.

¿Limaron asperezas? —se le preguntó.

“Evidentemente, al tener un encuentro se tiene un mecanismo que sirve para conformar posibles soluciones que se puedan tener, y eso es el resultado de esta reunión”, respondió.

Juan Pablo Castañón indicó que los empresarios ofrecieron a López Obrador continuar el diálogo después del 1 de julio, gane o no los comicios presidenciales.

“De cualquier forma, él será un actor político en el futuro próximo de México, gane o no la elección, seguirá participando en la vida pública, en la discusión pública, la descripción de los problemas y las soluciones que México tiene. Para nosotros es importante que mantengamos y continuemos este diálogo. Esa es una convicción nuestra”, aseveró.

Cuestionado sobre si los empresarios reconocieron la posibilidad —según marcan las encuestas— de un posible triunfo de López Obrador, Castañón dijo: “Bueno, él es uno de los candidatos, y es el que va arriba en las encuestas. Y tenemos un sistema democrático que nos obliga a participar activamente, generar motivación para que participemos en la votación activamente, y que con quien resulte ganador, construir el México que nos corresponde a todos.

En la Ibero, promete investigar corrupción

“¿Listo?”, preguntó el periodista Jorge Ramos al candidato por la Presidencia de la República, Ricardo Anaya Cortés.

“¡Sí! Ahora sí viene lo bueno compañeros”, respondió hacia el público presente en el auditorio José Sánchez Villaseñor de la Universidad Iberoamericana.

Aquí, hace un sexenio el entonces candidato y hoy presidente del país, Enrique Peña Nieto, salió entre chiflidos y protestas de los estudiantes. A diferencia de hace seis años, la Ibero estuvo en calma.

El reloj precisó la 9:30 de la mañana y Anaya subió al templete sonriente. El ambiente era de expectativa. Después de la ponencia del candidato, que duró unos 30 minutos en donde recopiló sus posturas dadas a conocer en más de dos meses de campaña, llegó el momento de las preguntas de estudiantes.

Doce preguntas en donde se cuestionó las propuestas de Anaya sobre la relación entre México y Estados Unidos; la situación de la educación nacional y los precarios salarios, entre otros temas. Ante ellas el aspirante presidencial salió airoso hasta que una joven de nombre Marta rompió con la racha.

“Mi pregunta es la siguiente —dijo segura—; en todo caso de que Meade declinase por usted, qué pasaría con los casos de corrupción como el Odebrecht, la Gran Estafa... si a usted le encontraran un caso de corrupción, ¿estaría dispuesto a renunciar?”.

El cuestionamiento arrancó algunos aplausos al interior del auditorio, a las afueras fueron más. “Menos mal que es de prepa”, afirmó Ramos. Anaya sonrió con nerviosismo y soltó un “sí”.

“¿Si yo estaría dispuesto a también ser juzgado?, pues la respuesta es por supuesto que sí”, abundó el candidato.

El tiempo avanzó y fue momento de la entrevista con Ramos, conocido por sus cuestionamientos incómodos. La situación obligó a que Anaya refiriera de manera clara su postura en contra del aborto.

Después de 20 minutos de bombardeos de preguntas sonó la campaña. A las afueras un grupo minoritario de jóvenes continuaron la discusión, aquellos en favor de Anaya y aquellos en favor —apuntaron algunos estudiantes—, de “ya sabes quién”.

Aranceles de EU

Después de la reunión con los estudiantes de la Ibero, el candidato de la coalición Por México al Frente se reunió con el Consejo Mexicano de Negocios, donde le expresaron su preocupación por los aranceles impuestos al acero y al aluminio mexicanos por parte de Estados Unidos.

“Fue un tema del que hablamos largamente, están muy conscientes del enorme reto que eso implica para nuestro país”, indicó Anaya al término de su reunión por la tarde del martes.

El candidato de Acción Nacional aseguró que durante el encuentro con la cúpula empresarial coincidió con la postura del empresariado de ampliar la infraestructura del país, además de abatir la inseguridad, al tiempo que dijo que no se habló de su contrincante Andrés Manuel López Obrador.

“Hablamos más bien de la agenda programática, de los retos que tenemos en el país”, señaló Anaya Cortés.